Una multitud de brasileños salió a las calles de la icónica avenida Paulista en São Paulo para celebrar la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva como presidente, tras derrotar en un balotaje al conservador Flávio Bolsonaro. La victoria de Lula, de 80 años, marca su cuarto mandato y representa un alejamiento de la tendencia política hacia la derecha en la región.
Entre los asistentes, Anna Zanatta, de 43 años, expresó su emoción al afirmar que la victoria de Lula simboliza la libertad y la democracia. «Yo nací en dictadura… le prometí a mi nieta que los brasileños no tendríamos eso de nuevo», comentó, refiriéndose al régimen militar que gobernó Brasil entre 1964 y 1985.
Alfonso dos Reis, de 64 años, también se unió a la celebración, llevando un cartel que decía «Lula de nuevo con la fuerza del pueblo». «Vamos a hacer un país mucho mejor», aseguró mientras la multitud ondeaba banderas de Brasil y del Partido de los Trabajadores (PT).
Los festejos incluyeron fuegos artificiales y gritos de alegría, mientras Mateus Freitas, un actor de teatro de 33 años, agitaba una bengala roja y coreaba consignas en contra de Bolsonaro, quien enfrenta una condena de 27 años por intento de golpe de Estado. «Es la victoria de las minorías, del pueblo, del trabajador brasileño», afirmó Freitas.
La reelección de Lula se produce en un contexto donde Brasil se aleja del giro a la derecha que han tomado países vecinos como Argentina, Chile y Colombia. Flávio Bolsonaro había ganado la primera vuelta el 4 de octubre y llegaba al balotaje con una ligera ventaja en las encuestas.
Felipe Rodrigues, arquitecto de 53 años, compartió su alivio al ver que Lula continuaría en el poder. «A pesar de los riesgos de tener un gobierno de extrema derecha, aquí en Brasil tenemos un presidente que sigue en su esfuerzo para mejorar la vida de los pobres», concluyó.

