El Colegio Médico Dominicano (CMD) ha enfrentado diversas intervenciones estatales que han buscado su destrucción histórica, destacando momentos como la intervención norteamericana de 1916, la dictadura de Trujillo y los gobiernos de Balaguer. Estas acciones han tenido un impacto significativo en las conquistas gremiales logradas por los médicos a lo largo de los años.
Una de las medidas más notables fue la eliminación de los concursos en los hospitales públicos, conforme a la Ley núm. 6097. Además, se modificaron los años de entrega de incentivos por antigüedad, extendiendo el plazo de cinco a quince años para los médicos, mientras que las enfermeras continúan recibiéndolos a los cinco años, lo que genera inequidad laboral.
Asimismo, se dividió a los médicos en dos categorías: médicos de servicio y médicos administrativos, lo que ha creado tensiones entre ellos debido a las diferencias salariales. Las conquistas de aumentos salariales benefician solo a los médicos de servicio, dejando a los administrativos en desventaja.
El sistema ha optado por nombrar a los médicos a través de vías administrativas, priorizando la militancia política y favoreciendo a aquellos alineados con el poder. Esta situación ha sido observada con preocupación por los dirigentes gremiales, quienes, por diversas razones, no han cuestionado estas prácticas.
Además, el Estado ha intervenido en las elecciones del CMD, apoyando múltiples candidaturas y generando acuerdos que buscan mantener al gremio inmovilizado, debilitando así la lucha por los derechos de los profesionales de la medicina. Se ha promovido la división interna del sector, lo que afecta la combatividad del gremio.
Es crucial que los dirigentes del Colegio Médico reconozcan la historia de lucha de los trabajadores contra la explotación. Las conquistas gremiales han sido el resultado de la organización y movilización, no concesiones gratuitas.
La responsabilidad de los dirigentes debe ser defender los intereses del colectivo, evitando dejarse influenciar por individuos que no priorizan la lucha gremial ni los derechos laborales. En este contexto, es vital avanzar hacia la unidad en el gremio.
La independencia, unidad y combatividad del CMD son esenciales para garantizar los derechos de los médicos y el acceso a la salud del pueblo dominicano.

