La Policía de Guatemala anunció este lunes la implementación de cámaras corporales para sus agentes tras la detención errónea de dos hermanos acusados del asesinato del exfiscal anticorrupción Juan Francisco Solórzano Foppa el pasado sábado. La medida busca evitar injusticias y proteger a los agentes de acusaciones falsas.
En un comunicado, la Policía Nacional Civil del país centroamericano indicó que se agilizará la adquisición de estas cámaras, así como de un sistema de videovigilancia para las patrullas. Según el director de las fuerzas de seguridad, David Custodio Boteo, se buscarán los recursos financieros necesarios para equipar a más de 40.000 agentes que resguardan la seguridad del país.
El anuncio se produce tras la detención de los dos hermanos, repartidores de comida, quienes fueron señalados como los asesinos de Solórzano Foppa. Fueron arrestados supuestamente con un arma de fuego a varios kilómetros de la escena del crimen, pero fueron liberados el domingo por un juez que consideró la «falta de mérito» al no hallar pruebas suficientes en su contra.
Expertos en seguridad y medios locales han señalado que el arma pudo haber sido implantada por la policía durante la detención. Hasta el momento, no se han realizado capturas ni se han establecido sospechosos en el caso, que ha generado gran preocupación en la población guatemalteca.
El asesinato de Solórzano Foppa, ocurrido en un campo de fútbol cerca del centro de la capital, ha conmocionado al país debido a su relevancia en la lucha contra la corrupción. El abogado había sido director de la Dirección de Análisis Criminal del Ministerio Público y también se destacó por su papel en la defensa del periodista encarcelado José Rubén Zamora Marroquín.
El caso de los hermanos detenidos se encuentra actualmente «bajo reserva», lo que impide la divulgación de información sobre el proceso judicial, según lo indicado por el abogado de los detenidos, Karlos de León.

