El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, defendió este domingo su decisión de aliviar algunas sanciones contra Rusia, argumentando que su objetivo es mantener al Gobierno de Vladímir Putin comprometido con las negociaciones para poner fin a la guerra en Ucrania.
En un mensaje publicado en Truth Social, Trump explicó que su decisión es parte de un proceso para negociar la paz y que no desea hacer nada que aleje a Rusia de la mesa de negociaciones. Aseguró que se están logrando avances, incluyendo negociaciones para la liberación de rehenes.
El mandatario resaltó que lo más importante es que Rusia está «haciendo muy poco» para ayudar a Irán, lo que desea que continúe. Trump advirtió que esto podría cambiar si «personas estúpidas se interponen en el camino».
Además, Trump criticó al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, acusándolo de atacar refinerías de diésel en Rusia, lo que, según él, perjudica gravemente los mercados mundiales del combustible, incluidos los de Estados Unidos. Afirmó que los agricultores y empresas están sufriendo por estos ataques, mientras Rusia sigue enviando diésel al mercado a precios bajos.
El mensaje de Trump se produce tras las preocupaciones expresadas por el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, sobre la posibilidad de eximir a Rusia de sanciones. Johnson ha estado en contacto con la Casa Blanca y ha manifestado el malestar entre los republicanos en el Congreso.
El congresista Michael McCaul, republicano por Texas, advirtió que las concesiones de Trump podrían llevar a Putin a responder con desprecio hacia Estados Unidos y aumentar la violencia contra los ucranianos. McCaul instó al presidente a revertir su decisión y aplicar las sanciones, recordando que una paz duradera se logra mediante la fortaleza.
La decisión de Trump se produce después de que Washington autorizara temporalmente las operaciones comerciales con diésel de origen ruso hasta el 7 de abril de 2027, incluida su importación a Estados Unidos, a pesar de las sanciones vigentes contra Moscú.

