Al menos 29 personas fueron detenidas este domingo en Santiago de Chile durante una marcha para conmemorar el séptimo aniversario del estallido social de 2019, la mayor ola de protestas desde el retorno a la democracia, según informaron las autoridades chilenas.
El general a cargo de la seguridad no descartó nuevas detenciones y reportó que varios agentes resultaron heridos, requiriendo atención en distintos centros de salud. La marcha, que reunió a miles de personas en la emblemática Plaza Italia, fue organizada por diversas organizaciones sociales y estudiantiles para recordar a las víctimas del estallido y a los miles de heridos por la represión de las fuerzas de seguridad, criticadas por la ONU.
Contexto de la marcha
Durante la concentración, se escucharon consignas en contra de los ajustes fiscales impuestos por el Gobierno del ultraderechista José Antonio Kast, quien, a solo siete meses de asumir el cargo, enfrenta una desaprobación histórica debido a promesas incumplidas y recortes en programas sociales. Este es el primer aniversario de la revuelta desde que Kast llegó al poder en marzo, y ha calificado las protestas como un «estallido delictual».
El ministro de Seguridad, Martín Arrau, fue la única autoridad que se refirió al aniversario, señalando que la sociedad ha comprendido que validar la violencia tiene consecuencias negativas para la estabilidad del país. El estallido social, que llevó a dos procesos constituyentes fallidos, combinó marchas a favor de un modelo económico más justo con episodios de violencia desmedida.
A pesar de que la mayoría de las demandas siguen vigentes y el descontento ciudadano aumenta, la percepción sobre los eventos de hace siete años se ha vuelto más crítica. Según la encuesta Panel Ciudadano de la Universidad del Desarrollo (UDD), publicada este sábado, el 64% de los consultados considera que el estallido fue un hecho negativo para el país, un aumento de siete puntos en comparación con 2024.
Por otro lado, la encuesta Criteria reveló que el 68% de los encuestados opina que las demandas que dieron origen al estallido social siguen sin resolverse, lo que refleja la persistente insatisfacción en la población.

