El juez Franny González Castillo, de la Cuarta Sala Penal del Distrito Nacional, cambió la calificación jurídica contra los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, propietarios de la discoteca Jet Set, de homicidio involuntario a doloso. Esta decisión implica que serán juzgados con una acusación que contempla penas de entre tres y 20 años de prisión.
Este cambio representa un giro significativo en el proceso judicial por el colapso del techo de la discoteca, ocurrido el 8 de abril de 2025, que resultó en la muerte de 236 personas y dejó 180 heridos. El magistrado aceptó el planteamiento de los representantes de las víctimas, quienes argumentaron que los hechos podían ser considerados bajo la figura del dolo eventual.
Con esta nueva calificación, el caso deja atrás la imputación de homicidio involuntario, que se basaba en los artículos 319 y 320 del Código Penal vigente en el momento del incidente. Originalmente, los hermanos Espaillat habían sido enviados a juicio de fondo bajo esta acusación.
El juicio ahora se desarrolla bajo la calificación jurídica que se fundamenta en los artículos 295 y 304 del mismo Código Penal. Este cambio puede influir en la duración y el enfoque del proceso judicial, así como en las posibles sanciones que enfrentarán los acusados.

