El dominicano Furvio Flete García fue arrestado el 25 de septiembre de 2026 en un operativo de la oficina del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Danbury, Connecticut. Flete García tiene varias condenas penales, siendo la más reciente en 2017 por su participación en un esquema de fraude fiscal que involucraba el robo de identidades de residentes de Puerto Rico.
El dominicano fue sentenciado el 20 de diciembre de 2017 tras declararse culpable de 48 cargos, que incluían conspiración para defraudar al Gobierno de Estados Unidos, fraude con dispositivos de acceso, apropiación indebida de bienes gubernamentales, robo de identidad agravado y lavado de dinero. La fiscalía detalló que entre 2008 y 2015, Flete García obtuvo información personal de residentes puertorriqueños sin su consentimiento y pagó a otros para que presentaran declaraciones de impuestos fraudulentas en su nombre.
Estas declaraciones incluían ingresos falsos para solicitar reembolsos, los cuales Flete García recogía en direcciones que controlaba, cobrando los cheques con la ayuda de cómplices a cambio de un porcentaje. Según el Departamento de Justicia, el dominicano logró cobrar más de siete millones de dólares en cheques fraudulentos en Lawrence, Massachusetts, además de solicitar otros cinco millones de dólares en reembolsos entre 2011 y 2015.
El tribunal también le ordenó pagar 7,737,486 dólares en restitución al Servicio de Impuestos Internos (IRS). A pesar de las condenas, Flete García intentó adelantar su salida de prisión mediante dos peticiones, las cuales fueron denegadas por el Tribunal Federal del Distrito de Connecticut.
La jueza federal Kari A. Dooley rechazó su petición de habeas corpus, argumentando que ya había recibido el máximo de créditos por buena conducta. Además, su orden de deportación le impedía beneficiarse de la Ley de Primer Paso, que permite reducir el tiempo de prisión.
El 22 de septiembre de 2026, el juez Stefan R. Underhill también desestimó otra solicitud de Flete García para aplicar créditos de la Ley de Primer Paso, afirmando que estaba sujeto a una orden de deportación desde 2002. El dominicano alegó que una petición familiar aprobada en mayo de 2015 afectaba su situación migratoria, pero el juez aclaró que esto no anulaba su orden de expulsión.
Flete García ya había sido condenado en abril de 2016 a 28 meses de prisión por reingreso ilegal a Estados Unidos y otros delitos relacionados. En julio de 2002, recibió una condena de 119 días por presentar una solicitud de pasaporte fraudulenta, y un juez de inmigración ordenó su expulsión, a la cual renunció a apelar.

