La región Sur de la República Dominicana se enfrenta en 2027 a la necesidad de recibir inversiones efectivas que transformen sus condiciones económicas y sociales, en lugar de esperar promesas de desarrollo. A pesar de que el año estará marcado por la actividad preelectoral de cara a las elecciones presidenciales de 2028, los sureños esperan que sus expectativas se basen en obras concluidas y oportunidades reales de empleo. El proyecto de Presupuesto General del Estado para 2027 contempla un gasto de capital de RD$257,763.8 millones, de los cuales RD$111,609.2 millones están destinados a 1,306 proyectos de inversión pública.
Sin embargo, la cuestión fundamental radica en qué proporción de esos recursos llegará efectivamente a las provincias del Sur y cuáles serán los resultados. La región necesita más que la continuidad de proyectos previos; requiere una política de inversión que atienda sus necesidades históricas y reduzca las desigualdades que limitan las oportunidades de sus habitantes. Proyectos como la presa de Monte Grande, las carreteras estratégicas y el desarrollo turístico de Pedernales son fundamentales, pero su éxito dependerá de que se ejecuten según lo previsto y beneficien a las comunidades locales.
Expectativas y desafíos
La discusión sobre el Presupuesto de 2027 debe centrarse en dónde se invertirá el dinero y qué necesidades se atenderán, en lugar de solo cuánto se destinará. Esta es una responsabilidad que el Gobierno, la oposición y los representantes congresuales de la región Sur deben asumir ante sus ciudadanos. A pesar de la incertidumbre y los desafíos históricos, hay un rayo de esperanza en la posibilidad de realizar obras significativas en este año preelectoral.
Se prevé que el Sur se convierta en una de las zonas “con mayor dinamismo de inversión y crecimiento relativo para 2027”, pero esto solo será posible si el Gobierno del presidente Luis Abinader y los legisladores de la región cumplen con las inversiones prometidas. Es crucial que los recursos del Presupuesto se traduzcan en realidades y no en promesas vacías.
La activación sostenida de inversiones en proyectos como la Presa de Monte Grande y el Desarrollo Turístico de Pedernales es esencial. Esto incluye la apertura gradual de hoteles y la llegada de cruceros, lo que podría impulsar el turismo internacional en la región. En cuanto a la inversión pública en infraestructura, se prevé un enfoque en pequeñas obras que atiendan prioridades locales en diversas comunidades.
Inversiones clave para el Sur
Los informes indican que el Presupuesto de 2027 destinará fondos significativos para la culminación de obras de infraestructura vial y la presa de Monte Grande, crucial para mitigar la vulnerabilidad climática y potenciar el sector agrícola. Entre las principales inversiones para la región Sur se incluyen la reconstrucción y ampliación de tramos carreteros clave, como la Carretera Enriquillo-Barahona y la Carretera Enriquillo-Pedernales.
Además, se contempla un plan de desarrollo turístico que incluye inversiones en el Polo de Cabo Rojo y la construcción de un aeropuerto internacional en Pedernales. También se asignarán recursos para la continuación de obras complementarias de gestión hídrica de la Presa de Monte Grande, con una asignación específica de RD$875 millones para 2027.
El plan regional de infraestructura comunitaria y deportiva prevé la construcción de 14 estructuras deportivas en varias provincias del Sur, con una inversión de más de RD$713 millones financiados con fondos recuperados de la corrupción administrativa. Estas podrían ser las únicas nuevas obras en el Presupuesto, ya que muchas son continuidades de inversiones anteriores.
La interrogante que queda es si el 2027 preelectoral mejorará las condiciones socioeconómicas del Sur o si se mantendrán las mismas dificultades. El rol de los senadores y diputados será crucial para garantizar que estos presupuestos se apliquen efectivamente en la región.

