El Consejo de Ministros de Arabia Saudí advirtió que los rebeldes hutíes del Yemen enfrentarán consecuencias por sus repetidos ataques contra aeropuertos saudíes y ciudades sagradas como La Meca y Medina. Esta declaración se produjo durante una sesión presidida por el príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salmán, quien elogió el papel de las Fuerzas Armadas en la defensa del país.
El Consejo calificó a la milicia hutí como «terrorista» y afirmó que sus crímenes y ataques atroces no quedarán sin respuesta. Además, se destacó el compromiso del reino de proteger su soberanía y la seguridad de sus ciudadanos frente a cualquier amenaza.
Operaciones militares y apoyo internacional
Durante la sesión, se reconocieron las operaciones militares de la Coalición para el Apoyo a la Legitimidad en el Yemen, liderada por Riad desde 2015, que busca neutralizar la amenaza de los hutíes. El Consejo reafirmó su determinación de no permitir amenazas a la seguridad del reino ni a la libertad de navegación en el mar Rojo y el estrecho de Bab al Mandeb, donde los hutíes han impuesto un bloqueo desde julio.
Asimismo, se agradecieron las posturas de naciones hermanas y organizaciones internacionales que han condenado los crímenes de los hutíes. Este respaldo internacional es crucial en el contexto de la creciente tensión en la región.
En respuesta a la intensificación de los ataques hutíes, la coalición saudí bombardeó el principal depósito de combustible en Saná, controlado por los insurgentes desde 2014. Estos ataques han resultado en decenas de muertos y heridos en Riad.
Los hutíes, por su parte, han amenazado con responder con dureza, advirtiendo que atacarán instalaciones petroleras saudíes, incluyendo la sede de Aramco en Dammam y el Aeropuerto Internacional Rey Khalid en Riad.

