La vicepresidenta de la República Dominicana, Raquel Peña, encabezó la celebración de la Fiesta Nacional de España, conocida como Día de la Hispanidad, el pasado lunes 12 de octubre en la residencia de la embajadora española, Lorea Arribalzaga Ceballos. El evento resaltó los vínculos históricos, culturales y económicos entre ambas naciones.
La recepción se llevó a cabo en un ambiente de familiaridad y diplomacia, donde se reunieron autoridades gubernamentales, miembros del cuerpo diplomático e invitados especiales. La actividad inició con la entonación de los himnos nacionales de la República Dominicana y España, seguida del discurso de la embajadora Arribalzaga Ceballos.
Durante su intervención, la embajadora destacó la importancia de conmemorar el 12 de octubre en la isla La Española, un lugar clave en la historia universal. También subrayó la fortaleza de las relaciones bilaterales y mencionó iniciativas como la Ruta del Encuentro, que busca resaltar el patrimonio cultural e histórico compartido.
Arribalzaga Ceballos reconoció el papel de las comunidades dominicanas en España y de los españoles en la República Dominicana, como elementos esenciales para el acercamiento entre ambos países. En el ámbito económico, enfatizó que España se posicionó como el principal inversor extranjero en la República Dominicana durante 2025.
La embajadora también abordó temas de interés regional e internacional, tales como la igualdad de género, la lucha contra la violencia hacia las mujeres y la crisis de seguridad en Haití, resaltando la necesidad de respuestas multilaterales ante estos desafíos.
El ministro de Energía y Minas, Víctor Ito Bisonó, también destacó la importancia de fortalecer la cooperación entre ambos países, señalando que esta relación actúa como un puente para el desarrollo y la prosperidad compartida.
Entre los asistentes se encontraban el ministro de Cultura, Roberto Ángel Salcedo, y el presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, así como otros representantes diplomáticos y funcionarios. La velada fue una oportunidad para estrechar lazos de amistad entre las naciones.
La celebración resaltó la cercanía cultural que ha unido a dominicanos y españoles a lo largo de los siglos, manifestándose en la historia, tradiciones e intercambios entre sus ciudadanos. El evento concluyó con un brindis por la amistad y la prosperidad, acompañado de una degustación de platos representativos de ambas gastronomías.

