El empresario Fernando Capellán, fundador y presidente de la empresa textil Grupo M, instó a República Dominicana y Haití a fomentar una integración económica centrada en la creación de empleos y la cooperación, advirtiendo que las tensiones políticas obstaculizan el desarrollo de ambos países. Durante su intervención en la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) 2026, Capellán enfatizó que la relación debe ser vista como una oportunidad de negocio, siempre respetando la soberanía de cada nación.
Capellán compartió su experiencia de 23 años operando en Haití, destacando que su empresa ha creado un ecosistema que incluye empleos, centros educativos y de salud, además de iniciativas de reforestación. Actualmente, sus operaciones generan entre 18,000 y 19,000 empleos, transformando la comunidad local.
El presidente de Grupo M subrayó que la integración económica debe reconocer la necesidad comercial entre ambas naciones. En 2025, República Dominicana exportó formalmente alrededor de 1,200 millones de dólares a Haití, excluyendo el comercio informal, que es difícil de cuantificar.
Capellán explicó que Haití representa un mercado importante para productos dominicanos, especialmente alimentos y materiales de construcción. La cercanía geográfica facilita intercambios comerciales que no serían posibles con otros países, permitiendo incluso el transporte de productos en carretillas entre localidades fronterizas.
El empresario destacó que la relación debe enfocarse en el bienestar de ambas poblaciones y no solo en la ayuda humanitaria. Afirmó que tanto haitianos como dominicanos en el extranjero desean oportunidades para desarrollarse en sus países de origen.
Capellán reconoció los esfuerzos del Gobierno dominicano en foros internacionales para abordar la violencia en Haití, pero instó a impulsar iniciativas concretas que generen empleo en la frontera. Mencionó el Plan República Dominicana 2036, que busca duplicar la economía nacional, pero cuestionó la falta de atención hacia la relación económica con Haití en dicho plan.
El empresario llamó a fortalecer la comunicación y colaboración entre los gobiernos y sectores de ambos países. Aseguró que no hay alternativa viable a la cooperación económica, y que una integración basada en oportunidades productivas puede beneficiar a ambas naciones.
Capellán advirtió que la mejora de la seguridad en Haití no será sostenible sin la creación de empleos. Propuso que ambos gobiernos establezcan planes estratégicos para organizar su relación, en lugar de decisiones impulsivas basadas en emociones políticas.
Finalmente, el empresario identificó las tensiones entre ambos países como un obstáculo para avanzar en la integración económica, señalando que algunos actores priorizan la popularidad en redes sociales sobre políticas a largo plazo. Resaltó el potencial de las plantas industriales conjuntas y la importancia de combinar recursos y capacidades para abrir nuevas oportunidades en manufactura y otros sectores.

