Las autoridades de Nueva York identificaron a Oscar Belgal como el hombre que recibió un disparo por parte de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) durante una operación migratoria en el barrio Marble Hill la tarde del jueves. Belgal, de 28 años, fue herido en el cuello mientras conducía su automóvil, en el que viajaba un niño de 5 años, alrededor de las 4:00 de la tarde.
Según el Departamento de Policía de Nueva York (NYPD), Belgal fue trasladado a un hospital cercano, donde «está consciente y recibiendo atención médica». El NYPD aclaró que no estuvo involucrado en el incidente ni se encontraba en el lugar en el momento del tiroteo.
El ICE explicó que sus agentes estaban realizando una «operación de detención selectiva» para arrestar a Belgal, a quien describieron como «un extranjero indocumentado con antecedentes penales». La agencia indicó que el hombre, originario de República Dominicana, tenía una condena previa por hurto mayor y múltiples arrestos por agresión, robo, posesión de drogas y armas.
Durante la operación, un agente del ICE disparó su arma cuando Belgal intentó escapar, lo que resultó en su herida. Marcos Charles, un alto funcionario del ICE, informó que los agentes intentaron bloquear el paso de Belgal, quien aceleró su vehículo en dirección a ellos, chocando contra algunos de sus autos. El ICE aseguró que los agentes brindaron asistencia inmediata a Belgal tras el tiroteo.
El incidente ha generado preocupación en Nueva York, especialmente porque ocurrió mientras Belgal viajaba con su hijo, quien no resultó herido y se encuentra al cuidado de un familiar. El secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, afirmó que los agentes del ICE no sabían que el niño estaba en el vehículo, pero indicó que Belgal «lo sabía» y decidió evadir a las autoridades.
El ICE también mencionó que Belgal había sido arrestado por el NYPD en diciembre de 2023, pero fue liberado poco después, lo que la agencia atribuyó a las «imprudentes políticas demócratas de ‘ciudad santuario'». Mullin destacó que estas políticas ponen en riesgo la seguridad de los estadounidenses y generan un entorno propicio para la actividad delictiva.
Tras el tiroteo, agentes del FBI y de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) se presentaron en la escena, y el incidente permanece bajo investigación. El ICE se comprometió a proporcionar más detalles a medida que estén disponibles.

