La llegada de empresas chinas ha incrementado la actividad industrial en San Antonio de Guerra, donde varias compañías han establecido operaciones en diferentes sectores productivos. Estas empresas buscan aprovechar la ubicación estratégica del municipio y su conexión con los mercados internacionales, especialmente el estadounidense.
Entre las empresas que operan en la zona se encuentra Kingtom Aluminium, dedicada a la fabricación de perfiles de aluminio y establecida en la Zona Franca Industrial Riosur desde 2018. Según Cristóbal Castillo, gerente de Recursos Humanos, la empresa llegó a tener aproximadamente 700 empleados, aunque actualmente cuenta con 265 debido a restricciones en sus exportaciones hacia Estados Unidos.
La inversión realizada por Kingtom Aluminium asciende a 30 millones de dólares, según indicó Leo Chan, traductor del área administrativa. Chan destacó que el capital proviene directamente de China y que la compañía busca aumentar su participación en el mercado dominicano, resaltando las oportunidades de negocio en el país.
La empresa ofrece un salario competitivo y un horario flexible, lo que ha facilitado la contratación de personal. Chan explicó que este sistema de trabajo permite a los empleados alternar jornadas laborales y días de descanso, lo que ha sido un factor diferenciador para atraer candidatos.
Otra empresa de capital chino en la zona es Aqua Armor New Materials S.R.L., cuya inversión alcanza los 40 millones de dólares. Su gerente de producción, Shubin Wu, comentó que el establecimiento de la compañía comenzó con la adquisición de terrenos en 2024 y que la construcción de las instalaciones se inició en 2025.
Wu mencionó que la cercanía con sus principales clientes es un factor clave para operar en República Dominicana. La planta emplea a trabajadores de comunidades cercanas, quienes se encuentran a solo 10-15 minutos de las instalaciones.
La llegada de estas empresas ha impactado positivamente el mercado laboral en San Antonio de Guerra. Según Juan Campaña, presidente de la Junta de Vecinos de la comunidad, anteriormente los residentes debían desplazarse a la ciudad para encontrar empleo, lo que representaba una barrera significativa.
Los cambios también son evidentes para los jóvenes de la zona, quienes ahora trabajan como choferes y operadores, y en algunos casos reciben entrenamiento para sus funciones. La comunidad ha visto un aumento en el acceso a la educación superior, permitiendo que más jóvenes se conviertan en profesionales.
La transformación en San Antonio de Guerra refleja un proceso más amplio de expansión industrial, posicionando al municipio como un atractivo para nuevas inversiones y proyectos productivos.

