Al menos 15 personas han muerto este miércoles en Ucrania debido a un ataque ruso con misiles y drones lanzado en la madrugada contra varias regiones del país. El Servicio de Emergencias de Ucrania reportó que nueve de los fallecidos, entre ellos tres menores, fueron en la ciudad de Priluki, en la región de Cherníguiv, donde un edificio residencial de cinco plantas fue destruido. Otras cuarenta personas resultaron heridas en el ataque.
Además, se registraron otros ataques que dejaron dos muertos en Kremenchuk, dos en Oleksandria y dos más en Kiev. Canales de Telegram en la capital ucraniana informaron que, por segunda vez en una semana, la principal central térmica de la región sufrió daños por los bombardeos.
Objetivos del ataque
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, confirmó que el objetivo de los misiles y drones rusos fue el sistema energético del país, así como infraestructuras civiles. En un mensaje publicado en X, Zelenski se refirió al ataque como un «regalo» de cumpleaños a Putin, quien cumple 74 años hoy, señalando la destrucción del edificio residencial en Priluki.
La Fuerza Aérea ucraniana había advertido durante la madrugada sobre la llegada de drones y misiles balísticos rusos hacia Kiev. El ataque también se extendió a otras regiones del país, incluyendo Cherníhiv, Kirovohrad, Dnipropetrovsk, Poltava y Járkov, así como a infraestructura portuaria y buques en Odesa.
Respuesta militar
Según el ministerio de Defensa ruso, se llevó a cabo un ataque masivo utilizando armas de alta precisión desde tierra, mar y aire, además de drones. La Fuerza Aérea ucraniana detalló que Rusia lanzó 48 misiles de crucero, junto a un número indeterminado de misiles balísticos y antibuque, además de drones kamikaze Shahed.
Zelenski reconoció que los misiles balísticos rusos representan un gran desafío para Ucrania y enfatizó la necesidad urgente de recibir misiles adicionales para los sistemas Patriot de sus aliados, los cuales son cruciales para contrarrestar las capacidades balísticas rusas.

