En Santo Domingo, la Navidad ha comenzado antes de diciembre, con la aparición de arbolitos, luces decorativas y cambios en las tiendas. A medida que las familias retoman sus costumbres navideñas, es fundamental recordar que la seguridad debe ser una prioridad durante esta temporada. Aunque la decoración parece inofensiva, la incorporación de fuentes de ignición y conexiones eléctricas puede generar riesgos que deben ser considerados.
Al instalar el arbolito, es importante revisar cables, enchufes y conexiones, evitando el uso de elementos deteriorados. Se recomienda mantener el árbol alejado de velas y estufas, así como no conectar regletas entre sí para obtener más enchufes. La decoración no debe comprometer las rutas de salida de la vivienda, y seguir estas recomendaciones puede ayudar a reducir emergencias durante la Navidad.
Riesgos adicionales en la temporada navideña
Con la llegada de diciembre, también aumentan las compras y las transacciones, lo que expone a las personas a nuevos riesgos. Es aconsejable no exhibir grandes cantidades de dinero y utilizar medios electrónicos siempre que sea posible. Además, es fundamental elegir establecimientos seguros y verificar los comercios digitales antes de introducir información financiera.
Las fiestas y celebraciones familiares son comunes en esta época, lo que incrementa el consumo de alcohol y el tráfico en las carreteras. La prevención debe comenzar antes de consumir alcohol, estableciendo un plan para regresar a casa de forma segura, ya sea mediante un conductor designado, taxi o aplicaciones de transporte. Confiar en la sensación de estar bien para manejar puede resultar peligroso, ya que el alcohol afecta el juicio y la coordinación.
La Navidad dominicana se caracteriza por el compartir y la celebración, y hablar de prevención no significa restar alegría a la temporada. Aquellos que ya están decorando tienen la oportunidad de comenzar con buenas prácticas, revisando conexiones eléctricas y planificando su movilidad. Es esencial observar los riesgos en casa y recordar que muchas emergencias se generan a partir de decisiones que parecen insignificantes.
Este año, la invitación es a celebrar más y a improvisar menos, priorizando la seguridad para que todos puedan disfrutar de la Navidad y regresar a casa sanos y salvos.

