Estados Unidos anunció un nuevo arancel del 25% sobre ciertas importaciones de Brasil, medida que el gobierno brasileño rechazó y que activará una ley de reciprocidad aprobada el año pasado. Este gravamen, que entrará en vigor el 22 de julio, es resultado de una investigación de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) sobre las políticas comerciales de Brasil.
Una serie de productos, como la carne de res, el café y ciertas piezas de aeronaves, quedarán exentos, así como otros bienes que Estados Unidos no produce. El representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, justificó la medida al señalar que las prácticas comerciales desleales de Brasil han limitado el acceso de los trabajadores y productores estadounidenses a este mercado.
El gobierno del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, expresó su rechazo a la nueva medida, argumentando que no reconoce la legitimidad de investigaciones que no se basan en las reglas multilaterales de comercio. En un comunicado, el mandatario destacó que Estados Unidos ha acumulado un superávit de 424.500 millones de dólares en bienes y servicios con Brasil en los últimos 15 años.
Brasil anunció que iniciará los trámites para activar los instrumentos previstos en la Ley de Reciprocidad, que fue aprobada por unanimidad en abril de 2025. Además, la presidencia brasileña indicó que abordará el tema en el marco del mecanismo de solución de controversias de la OMC (Organización Mundial del Comercio).
Las investigaciones estadounidenses habían señalado que ciertas prácticas de Brasil eran «irrazonables o discriminatorias», lo que representaba una carga para el comercio estadounidense. Tras el anuncio del nuevo arancel, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, afirmó que Lula y su gobierno no han negociado de buena fe.
Funcionarios de Estados Unidos han propuesto nuevos gravámenes a varios socios comerciales por supuestos incumplimientos relacionados con el trabajo forzoso. En el caso de Brasil, se mencionaron acciones adversas en el comercio digital y la competencia desleal vinculada al sistema estatal de pagos electrónicos PIX.
Estados Unidos busca acceder al trato arancelario preferencial que Brasil ha otorgado a países como México o India. Aunque el gobierno de Trump no espera represalias, advirtió que cualquier respuesta de Brasil podría dar lugar a contramedidas.
El funcionario estadounidense desestimó las críticas sobre el uso político de las investigaciones, en medio del apoyo de Trump al expresidente brasileño Jair Bolsonaro, quien actualmente cumple una condena judicial de 27 años. Flavio Bolsonaro, hijo del expresidente, declaró que Lula «ya no está capacitado para ser presidente de Brasil», tras el anuncio de los nuevos aranceles.
El año pasado, el gobierno de Trump había impuesto aranceles a Brasil relacionados con el juicio por golpe de Estado contra Bolsonaro padre, aunque muchas de esas tasas se revirtieron tras negociaciones, lo que fue considerado una victoria para Lula.

