Save the Children denunció que grupos armados están utilizando un vehículo de la organización humanitaria, que fue saqueado en un ataque en enero en el estado de Jonglei, en el este de Sudán del Sur. La ONG afirmó que no apoya ni facilita las actividades de las partes enfrentadas en el país.
En un comunicado, Save the Children indicó que ha tenido conocimiento de informes e imágenes en redes sociales que muestran un vehículo con su logotipo siendo utilizado por personal armado. Este vehículo es uno de los cuatro que fueron saqueados en enero de este año.
La organización aclaró que desde el incidente, los vehículos no han estado bajo su control ni operación. Condenó el uso indebido de recursos humanitarios, especialmente en un contexto de conflicto entre las fuerzas gubernamentales y la oposición armada.
Save the Children reafirmó su compromiso con los principios de neutralidad, independencia e imparcialidad en su labor en favor de la infancia y las familias necesitadas. La ONG enfatizó que no apoya ni facilita las actividades de ningún grupo armado.
Además, recordó que tras la captura de sus vehículos, bandas armadas saquearon e incendiaron en febrero una oficina de la ONG en Walgak, donde destruyeron un centro de salud.
El portavoz de las Fuerzas de Defensa del Pueblo de Sudán del Sur (SSPDF), general de división Lul Ruai Koang, informó que sus tropas recuperaron un vehículo con el logotipo de Save the Children, que probablemente fue utilizado por el Movimiento de Liberación del Pueblo de Sudán en la Oposición (SPLA-IO).
Koang explicó que el vehículo fue recuperado tras la conquista de Lankien por parte de sus fuerzas y que también se recuperaron armas, equipo militar y cuatro camionetas Toyota.
La reanudación de los combates ocurre a menos de seis meses de las primeras elecciones generales de Sudán del Sur, programadas para diciembre de 2026, lo que genera nuevas preocupaciones sobre la frágil situación de seguridad del país y la implementación del acuerdo de paz firmado en 2018.

