La Casa Blanca confirmó que el Pentágono investiga el ataque mortal a una escuela infantil en Minab, Irán, donde murieron aproximadamente 180 personas en el primer día de la guerra de Estados Unidos contra el país persa. La portavoz de la Administración, Karoline Leavitt, indicó que «la investigación sigue en curso» durante una rueda de prensa.
Leavitt se refirió al Departamento de Guerra para más detalles sobre la pesquisa, cuyos resultados aún no han sido divulgados. En cuanto a la postura del presidente Donald Trump, quien ha negado la responsabilidad de EE. UU. en el ataque, la portavoz afirmó que el mandatario cree que las fuerzas estadounidenses «siempre actúan de buena fe y jamás atacan deliberadamente a civiles o niños».
El conflicto comenzó el 28 de febrero con una ofensiva que resultó en la muerte del líder supremo iraní, Alí Jameneí, y otros altos mandos militares, así como cientos de víctimas, incluyendo a las 180 personas en la escuela, la mayoría niñas, además de maestros y padres.
Desde el ataque, el Pentágono ha evitado asumir la responsabilidad, enfatizando que la investigación sobre el incidente es «compleja». En mayo, el comandante del Comando Central estadounidense, Brad Cooper, afirmó que la escuela estaba «ubicada en una base activa de misiles de crucero de la Guardia Revolucionaria» iraní, lo que fue desmentido por Teherán.
Una investigación del New York Times concluyó que el edificio escolar fue alcanzado por un misil Tomahawk durante un ataque simultáneo a una base naval cercana. El periódico indicó que, hasta mediados de la década pasada, el edificio formaba parte del complejo militar iraní, pero fue excluido de las instalaciones navales en septiembre de 2016.
El ataque a la escuela de Minab fue recordado por la selección iraní de fútbol en una carta de agradecimiento a Los Ángeles por su hospitalidad durante el Mundial de la FIFA, donde fueron eliminados en la fase de grupos.

