El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, denunció que parte del Gobierno de Israel habría intentado obstaculizar un acuerdo con Irán, argumentando que algunos sectores desean extender indefinidamente la campaña militar en Oriente Medio. Vance hizo estas afirmaciones durante una entrevista en el pódcast Joe Rogan Experience.
El funcionario señaló que hay personas vinculadas al sistema político israelí que han tratado de influir en la opinión pública estadounidense para evitar un entendimiento diplomático con Teherán. Vance defendió el memorando de entendimiento alcanzado con Irán en junio, asegurando que la administración del presidente Donald Trump busca impedir que la República Islámica desarrolle armas nucleares mediante una combinación de presión diplomática y militar.
Además, Vance afirmó que sectores del Ejecutivo israelí han financiado campañas dirigidas a figuras influyentes en Estados Unidos con el fin de desacreditar el acuerdo con Irán. Según él, existen evidencias de esfuerzos para modificar la percepción pública y mantener el conflicto activo.
A pesar de estas presiones, el vicepresidente aclaró que no le preocupa la influencia de gobiernos extranjeros en Washington, ya que considera que es una práctica común en la política internacional. Sin embargo, enfatizó que las críticas al pacto están motivadas por intereses específicos dentro del Gobierno israelí.
Durante la conversación, Vance explicó que el memorando firmado con Irán fue negociado con el apoyo de países aliados del Golfo Pérsico, que estarían dispuestos a invertir en la economía iraní si Teherán cambia su comportamiento en la región. Reiteró que el objetivo central del acuerdo es asegurar que Irán nunca obtenga un arma nuclear y reducir las tensiones en Oriente Medio.
El vicepresidente recordó su participación en las negociaciones en Suiza en junio, donde se estableció una hoja de ruta para avanzar hacia un acuerdo nuclear definitivo entre Washington y Teherán. Vance concluyó que la estrategia del presidente Trump combina la diplomacia con medidas de presión, aunque estas tienen límites y buscan evitar una escalada militar mayor en la región.

