La guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) secuestró a 39 personas, incluido un menor de edad, en una carretera de la región de Chocó, Colombia, según informó el Ejército este martes. Este grupo, que es la más grande del país, tiene una fuerte presencia en la zona y se financia a través del narcotráfico y la minería ilegal.
El Ejército exigió al ELN que respete la vida e integridad de los secuestrados y que proceda a su liberación inmediata e incondicional. Una fuente militar indicó que ya hay tropas desplegadas en la región, y se ha confirmado que todos los secuestrados son civiles que se desplazaban en autobuses por la vía.
Contexto del secuestro
Chocó, que se encuentra sobre el océano Pacífico y limita con Panamá, es uno de los principales enclaves del ELN, donde el grupo ejerce un fuerte control sobre la población mediante extorsiones y frecuentes retenciones de civiles y miembros de la fuerza pública. Este control se acompaña de intercambios de fuego habitual con las autoridades.
El ELN, de origen guevarista y en armas desde 1964, no participó en el Acuerdo de paz que desarmó a gran parte de la extinta guerrilla de las FARC hace diez años. Según un informe de la fundación Ideas para la Paz, el ELN contaba con 6,810 combatientes en 2025, lo que representa un aumento del 9% respecto al año anterior.
Además de su influencia en Chocó, el ELN tiene presencia en el noreste y suroeste de Colombia. El gobierno del saliente presidente Gustavo Petro, un exguerrillero del M-19, intentó negociar la paz con el ELN al asumir el poder en 2022, pero la iniciativa fracasó en enero de 2025 tras enfrentamientos con disidentes de las FARC que dejaron más de un centenar de muertos.
En los últimos cuatro años, los grupos armados ilegales han fortalecido su posición en Colombia, según expertos. El secuestro por parte de narcotraficantes se ha convertido en una práctica común en el país, lo que marcó la reciente campaña presidencial.
El presidente electo, Abelardo de la Espriella, de tendencia ultraderechista, ha prometido endurecer la política de seguridad y llevar a cabo bombardeos masivos contra los insurgentes.

