La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) advierte que el aumento de las hostilidades en Medio Oriente y la navegación limitada en el estrecho de Ormuz podrían frenar el crecimiento global y elevar la inflación. A pesar de los efectos económicos de la guerra en la región, América Latina y el Caribe se encuentran en una posición más favorable que Asia o Europa, aunque el panorama podría empeorar si se prolongan las negociaciones y el alto el fuego.
El informe «Impactos en América Latina y el Caribe de las hostilidades recientes en la República Islámica de Irán y sus alrededores» señala que un alto el fuego sin resolución rápida podría llevar a una menor tasa de crecimiento y un aumento de la inflación a nivel mundial. Cada mes sin una solución en el estrecho de Ormuz, que fue bloqueado nuevamente por Irán tras ataques de Estados Unidos, implica un impacto negativo en la economía global.
Este contexto coincide con las proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), que en su informe World Economic Outlook de abril de este año, estimó que el crecimiento mundial podría caer del 3.1 % al 2.6 %. La Cepal también menciona que una escalada de las hostilidades podría resultar en un aumento significativo de los precios del petróleo, afectando aún más la economía mundial.
El peor escenario, según la Cepal, se alinearía con una proyección severa del FMI, donde el crecimiento global podría reducirse a solo un 2 %. Por otro lado, el mejor de los escenarios contempla un alto el fuego que conduzca a negociaciones exitosas y a la mejora de la navegación en el estrecho de Ormuz.
Sin embargo, la situación se complica tras el anuncio del presidente estadounidense, Donald Trump, quien indicó que las fuerzas armadas de su país atacarían a Irán y establecerían un bloqueo naval. Este anuncio provocó un aumento del 9.4 % en el precio del petróleo intermedio de Texas, alcanzando los 78.14 dólares por barril.
A pesar del impacto negativo del conflicto en la economía mundial, la Cepal destaca que América Latina tiene una posición relativamente más favorable debido a su menor dependencia del comercio, la diversificación de su matriz energética y la exportación de hidrocarburos por parte de algunas economías de la región.

