El incendio en el bosque de Fontainebleau, cercano a París, ha arrasado más de 1,300 hectáreas en solo 24 horas, según informaron las autoridades el lunes por la noche. Este siniestro, uno de los peores en dos décadas, ha llevado a la captura de dos sospechosos de haberlo provocado. Las llamas comenzaron el domingo durante una ola de calor en esta área, que recibe anualmente a unos 15 millones de visitantes.
El ministro del Interior, Laurent Nuñez, detalló que el «foco principal» del incendio ha consumido 1,200 hectáreas, mientras que un segundo punto, que se inició el lunes, ha arrasado alrededor de 100 hectáreas cerca de Fontainebleau. Este incendio es uno de los tres más grandes que ha enfrentado el norte de Francia en los últimos 20 años.
El prefecto Pierre Ory indicó que todos los esfuerzos están dirigidos a controlar el incendio, y se han utilizado cuatro hidroaviones Canadair, así como otras aeronaves y helicópteros cisterna. En total, se realizaron 187 descargas de agua durante el día, según el comandante de las operaciones de rescate, Jean-Marc Sicard.
A pesar de la movilización de unos 600 bomberos en el lugar, las condiciones meteorológicas siguen siendo desfavorables. Sicard advirtió que el incendio continúa extendiéndose y que se necesitarán varios días o semanas para extinguirlo completamente y evitar que se reavive.
En cuanto a su origen, el ministro Nuñez mencionó que se detectaron varios puntos de inicio de fuego en un área de 1,000 metros, lo que sugiere un posible origen intencionado. Hasta el momento, 59 personas han sido detenidas en todo el país por incendios, de las cuales siete están en prisión preventiva.
El presidente francés, Emmanuel Macron, aseguró que se han movilizado todos los recursos necesarios. Aproximadamente mil personas han sido evacuadas, incluidos los residentes de un campamento cercano al bosque. Una evacuada, Sophie Guiot, describió su experiencia al despertar rodeada de humo y expresó su preocupación por la seguridad de las viviendas.
Hasta ahora, no se han reportado víctimas y los daños materiales son limitados, aunque el teniente de alcalde de Le Vaudoué, Didier Buguinet, expresó su tristeza por el estado del bosque. La prefectura ha prohibido a los agricultores trabajar en los campos y el acceso al macizo forestal.
Francia atraviesa su tercera ola de calor desde mayo, lo que ha contribuido a varios incendios en el país. Desde el inicio del año, los incendios han quemado 32,000 hectáreas, superando la cifra total de la temporada anterior. Se espera que las altas temperaturas persistan, con una máxima de 36 ºC pronosticada para Fontainebleau.
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