El petróleo intermedio de Texas (WTI) cayó este jueves un 1,96 %, situándose en 72,08 dólares el barril, a pesar de las tensiones entre Estados Unidos e Irán que continúan en aumento. Esta disminución se produce en medio de intercambios de ataques en Oriente Medio y la decisión del presidente Donald Trump de dar por finalizado el acuerdo de alto el fuego con Teherán.
Al cierre de la sesión, los contratos de futuros del WTI para agosto restaron 1,44 dólares respecto al cierre anterior. Washington ha intensificado sus ataques contra la República Islámica en respuesta a los ataques iraníes a tres buques mercantes en el estrecho de Ormuz, considerados como una violación del memorando de entendimiento firmado el 17 de junio.
Los ataques de EE. UU. se dirigen a objetivos estratégicos en Irán, mientras que este último responde atacando bases estadounidenses en Kuwait, Baréin y Jordania. A pesar de la reanudación de las hostilidades, los inversores muestran un optimismo cauteloso, esperando que el conflicto no sea tan disruptivo para el mercado.
El analista Tom Essaye señala que esta oleada de ataques «probablemente no vaya a alterar de forma significativa este mercado». Trump ha amenazado con reanudar el bloqueo naval sobre los puertos iraníes, pero hasta el momento no hay indicios de una interrupción total del tráfico de petróleo en el estrecho, lo que podría hacer que los precios del crudo se disparen hacia los 90 dólares.
Además, Essaye menciona en su análisis que la OPEP+ ha incrementado los cupos de producción en respuesta a la crisis provocada por el bloqueo de Ormuz, y la producción en Venezuela también está en aumento, lo que debería mantener «bastante contenida» la subida del precio del crudo.
Por otro lado, Catar y Pakistán, como países mediadores, han comenzado conversaciones con Washington y Teherán para que ambas partes regresen a la mesa de negociación, según informaron fuentes regionales a varios medios.

