Una ciudad de la provincia china de Guangxi ha tenido que aumentar sus reservas de antídotos contra el veneno de serpientes tras las inundaciones provocadas por el tifón Maysak, que dañaron una granja de reptiles, permitiendo la fuga de aproximadamente 900 serpientes, incluidas cobras venenosas. Según medios locales, estas serpientes ya han causado la muerte de una persona.
La capital provincial, Nanning, anunció en sus redes sociales el incremento de antídotos destinados al hospital Popular de Hengzhou, así como la llegada de personal médico especializado en el tratamiento de mordeduras de serpiente. Las autoridades también han intensificado el patrullaje en la zona inundada de Yunbiao, donde se ubica la granja afectada.
Se han establecido puestos médicos de emergencia y un canal para priorizar a los pacientes con mordeduras, ya que la atención médica rápida puede ser crucial en estos casos. Hasta el momento, varias personas han reportado mordeduras, y un medio local indicó que una mujer de Yunbiao falleció el pasado lunes a causa de una mordedura.
Las autoridades sanitarias han utilizado altavoces, grupos de la aplicación WeChat y visitas puerta a puerta para instar a los residentes a limitar las actividades al aire libre durante la noche y evitar áreas con vegetación densa, zanjas y superficies inundadas, donde es más probable encontrar serpientes.
El tifón Maysak, el décimo de la temporada y el primero en tocar tierra este año en China, ha dejado al menos 39 fallecidos y nueve desaparecidos en Guangxi, donde las lluvias intensas han causado inundaciones y la ruptura de varios embalses en Nanning.
La fuga de serpientes fue desencadenada por la rotura del embalse Liulan en Hengzhou, que sufrió dos brechas principales de unos 50 metros en total, permitiendo que un gran volumen de agua fluyera hacia las zonas aledañas.

