La Procuradora Fiscal Titular de la provincia Duarte, abogada litigante e investigadora criminal, destacó la importancia de la simbiosis en la seguridad ciudadana, afirmando que ninguna institución puede garantizar la paz social por sí sola. Según ella, el éxito de un sistema democrático depende de la colaboración entre quienes investigan y persiguen el delito, los medios de comunicación y las organizaciones defensoras de derechos fundamentales.
La Procuradora enfatizó que el Ministerio Público y la Policía Nacional tienen la responsabilidad de proteger a la ciudadanía mediante la aplicación de la ley, mientras que los medios garantizan el derecho a la información y las organizaciones de derechos humanos aseguran el respeto a la dignidad humana. Cada actor cumple un rol distinto, pero todos persiguen el mismo objetivo: fortalecer el Estado de derecho.
Sin embargo, advirtió que este equilibrio puede verse afectado cuando cada parte comienza a ver a la otra como un adversario. La seguridad ciudadana se ve comprometida cuando la labor del Ministerio Público o de la Policía es presentada sin el contexto adecuado, lo que genera desconfianza. También se perjudica cuando la respuesta institucional a la crítica es el silencio o la confrontación con el periodismo.
La Procuradora subrayó que no hay contradicción entre la seguridad y los derechos fundamentales. Aseguró que una seguridad que vulnera derechos no es verdadera seguridad, y que una defensa de derechos que ignora el sufrimiento de las víctimas tampoco cumple su propósito. Además, resaltó la función indispensable de los medios de comunicación en informar y fiscalizar, lo que fortalece la democracia.
Sin embargo, advirtió que la información incompleta o descontextualizada puede afectar investigaciones y erosionar la confianza en las instituciones. La crítica responsable, según ella, fortalece al Estado, mientras que la desinformación lo debilita.
La Procuradora también hizo un llamado a las instituciones para que comprendan que una prensa libre y organizaciones de derechos humanos activas son elementos esenciales de un sistema democrático. La transparencia y el respeto a las libertades públicas son fundamentales para fortalecer la legitimidad de la justicia y de los organismos de seguridad.
Finalmente, destacó que la sociedad no necesita instituciones en conflicto con la prensa ni con los defensores de derechos. Lo que realmente se requiere es diálogo y respeto mutuo, entendiendo que todos forman parte de un mismo ecosistema democrático. La seguridad ciudadana se construye no solo en las calles y tribunales, sino también en la calidad del debate público y en el ejercicio responsable del periodismo.

