Unos 1.6 millones de niños ucranianos que residen bajo control ruso están expuestos a un sistema de adoctrinamiento y militarización, lo que podría constituir un crimen de lesa humanidad, según expertos independientes de la OSCE. El informe fue presentado este jueves en Viena durante el «mecanismo de Moscú» de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa, que investiga la situación de los derechos humanos.
Los especialistas denunciaron un sistema institucionalizado por parte de Rusia para adoctrinar a estos menores. El experto francés Hervé Ascensio indicó que este sistema podría ser considerado un crimen de lesa humanidad de persecución.
La experta letona Elina Steinerte destacó que las autoridades rusas han enviado citaciones militares a los jóvenes de los territorios ocupados antes que a los de otras regiones de Rusia. Esto ha llevado a que varios jóvenes entrevistados abandonen esos territorios «sin avisar a sus familias» para evitar el reclutamiento.
Los expertos estiman que aproximadamente 1.6 millones de niños en Crimea y en las regiones ucranianas parcialmente ocupadas por Rusia se han visto afectados por esta situación. Además, el gobierno ucraniano reporta que 20,610 niños han sido trasladados al territorio ruso.

