Los líderes de la OTAN se encontraron en una situación inesperada tras recibir un revólver personalizado con seis balas del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, al finalizar su cumbre anual en Ankara. El primer ministro británico, Keir Starmer, fue el primero en comentar sobre este insólito regalo, que incluyó una nota eximiendo a las armas de los controles de exportación.
Starmer, en su vuelo de regreso, explicó que cada líder recibió un revólver grabado con su nombre, lo que generó sorpresa entre los asistentes. En la misma caja roja, forrada de negro, se encontraban las balas reales.
El primer ministro belga, Bart De Wever, reaccionó entregando inmediatamente el revólver a la policía aeroportuaria para que lo guardaran en una caja fuerte y gestionaran su manejo según los procedimientos correspondientes. Esta acción fue confirmada por su entorno a la AFP.
Los equipos de seguridad del primer ministro belga también se encargaron de las armas entregadas a Ursula von der Leyen y Antonio Costa, lo que llevó a la implementación de estrictos protocolos de seguridad en Bruselas.
La presidenta de la Comisión Europea, von der Leyen, expresó su sorpresa y agradecimiento a Erdogan por el gesto, según uno de sus portavoces. Se ha informado que tiene la intención de donar el arma a un museo militar una vez que sea inutilizada.
Por otro lado, algunas de las armas, como las obsequiadas a Starmer y al canciller alemán, Friedrich Merz, permanecen en Turquía debido a las restricciones legales sobre el transporte de armas de fuego operativas.

