El resurgimiento del sarampión en Yemen está colapsando el frágil sistema sanitario del país, según alertó Médicos Sin Fronteras (MSF). La pobreza, el desplazamiento y el alto coste del transporte impiden que muchas familias vacunen a sus hijos o busquen tratamiento oportuno.
De acuerdo con datos provisionales de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Yemen registró 11,354 casos de sarampión entre octubre de 2025 y marzo de 2026, la segunda cifra más alta a nivel mundial durante ese periodo. MSF ha observado que muchos niños llegan tarde a recibir tratamiento debido a que sus familias no pueden costear el transporte a centros de salud lejanos, lo que aumenta el riesgo de enfermedad grave.
La coordinadora de MSF en Yemen, Itta Helland-Hansen, señaló que una dosis de la vacuna contra el sarampión ofrece protección, pero los niños necesitan dos dosis para una protección completa. Para las familias con recursos limitados, el coste del transporte para acudir dos veces a un centro de salud puede ser una barrera significativa.
El sarampión es una de las enfermedades más contagiosas del mundo y puede provocar complicaciones potencialmente mortales, como neumonía, diarrea e infecciones oculares, especialmente en niños desnutridos. MSF advirtió que los niños que se recuperan del sarampión siguen siendo más vulnerables a otras enfermedades debido a que el virus debilita el sistema inmunitario.
Helland-Hansen enfatizó la importancia de lograr la inmunidad colectiva frente a una enfermedad tan contagiosa como el sarampión. Además, MSF destacó que los repetidos brotes de sarampión reflejan deficiencias más amplias en el sistema sanitario de Yemen, incluyendo carencias en la inmunización de rutina y el acceso a la atención médica.
El sistema sanitario de Yemen ha sido devastado tras más de una década de conflicto, dejando a millones de personas dependientes de la asistencia humanitaria. Las agencias humanitarias han advertido que la escasez de fondos está socavando los programas de vacunación y otros servicios de salud esenciales, aumentando el riesgo de brotes de enfermedades prevenibles entre los niños.

