La Asociación Nacional de Detallistas de Gasolina (Anadegas) confía en que el Gobierno dominicano logrará un acuerdo en los próximos 30 días sobre las comisiones que cobran las empresas administradoras de verifones por los pagos con tarjetas. Aunque la banca no participó en la reunión del martes, el gremio mantiene la esperanza de una solución al conflicto.
El expresidente de Anadegas, Juan Ignacio Espaillat, calificó el encuentro como un «diálogo de ausentes», destacando la falta de los principales actores del conflicto, como los bancos y las empresas de pagos electrónicos. A pesar de esto, valoró la disposición del ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Eduardo «Yayo» Sanz Lovatón, para buscar una salida al problema.
Espaillat expresó su apoyo al ministro, señalando que el Gobierno debe esforzarse para influir en la banca y los manejadores de tarjetas. Durante una entrevista en el programa “El Nuevo Diario AM”, enfatizó que, si no se llega a un acuerdo, alrededor de 270 estaciones adicionales se unirían al reclamo de Anadegas, sumando más de 1,050 distribuidores que no aceptarían pagos con tarjeta.
El expresidente advirtió que la falta de acuerdo podría deteriorar el negocio y la calidad del servicio. Además, mencionó que las estaciones de combustibles enfrentan una rentabilidad comprometida debido a las comisiones, que impactan directamente en sus márgenes de ganancia.
Por cada galón de combustible vendido, los detallistas obtienen un margen de aproximadamente 25 pesos, de los cuales deben destinar alrededor de 7 pesos al pago de las empresas procesadoras de tarjetas. Esto deja solo 18 pesos para cubrir los costos operativos.
Espaillat también destacó que las estaciones enfrentan pérdidas por evaporación y contracción volumétrica, lo que significa que de cada 1,000 galones comprados, solo se pueden vender alrededor de 982 galones. Esto representa una pérdida adicional que afecta aún más la rentabilidad.
Para que una estación alcance niveles adecuados de rentabilidad, debe vender más de 100,000 galones mensuales, mientras que el promedio actual es de solo 23,000 galones, lo que lleva a muchas estaciones a operar con déficit.
Espaillat aclaró que la intención de Anadegas no es dificultar el uso de tarjetas para los consumidores, sino asegurar que las estaciones de combustibles puedan ofrecer un servicio de calidad y una infraestructura segura. Insistió en que las comisiones deben ajustarse a la realidad del mercado dominicano, ya que considera injustificado que sean más altas que en otros países.
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