Venezuela recibe ayuda humanitaria de países como Francia, Portugal y China, mientras un grupo de doscientos mineros se une a la búsqueda de cuerpos tras el doble terremoto que afectó el norte del país hace trece días. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, solicitó asistencia a naciones con experiencia en sismos, como Japón, Perú y Chile, para enviar especialistas a la zona afectada.
Los mineros, que habitualmente trabajan en condiciones peligrosas en la búsqueda de oro, han dejado sus labores para ayudar en la recuperación de víctimas en La Guaira, una de las áreas más devastadas. Según el último balance oficial, los temblores han dejado al menos 3,535 muertos, 16,740 heridos y 17,854 personas sin hogar.
Condiciones de refugio y salud
Hasta el momento, 14,634 personas se encuentran alojadas en 87 campamentos temporales habilitados por el Gobierno. La Guaira alberga la mayor concentración de desplazados, con 8,613 ciudadanos en 26 campamentos, de los cuales ocho están en proceso de ampliación.
El Fondo de Poblaciones de Naciones Unidas (UNFPA) alertó que unas 36,700 mujeres afectadas están embarazadas, y alrededor de 4,000 darán a luz en el próximo mes en medio de esta crisis humanitaria. La agencia ha solicitado 10 millones de dólares para garantizar intervenciones de salud reproductiva y protección.
Este martes, Tom Fletcher, de la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios, llegó a Venezuela para reunirse con sobrevivientes y personal de rescate. La llegada de ayuda internacional sigue, con un avión de Portugal que transporta más de trece toneladas de materiales de higiene y herramientas, y Francia enviando 44 toneladas de asistencia humanitaria desde Guadalupe.
Desafíos en la recuperación
El Gobierno de China también ha contribuido con un vuelo que trajo 80 toneladas de ayuda, incluyendo generadores y purificadores de agua. Sin embargo, en el Edificio Tahití, en Caraballeda, no hay maquinaria disponible para las labores de rescate, lo que complica la búsqueda de cuerpos, incluyendo el de un niño de nueve años llamado Fabio.
La familia de Fabio ha identificado su habitación entre los escombros y clama por ayuda para continuar la búsqueda. El padre, Francisco Bastardo, expresó su esperanza de encontrar a su hijo, quien creen que aún está vivo junto a su madre fallecida.
Por su parte, el encargado de negocios de Estados Unidos en Caracas, John Barrett, afirmó que la ayuda humanitaria ha sido efectiva y rápida. Estados Unidos ha destinado más de 310 millones de dólares para la asistencia en Venezuela, y se está moviendo hacia la fase de recuperación tras los terremotos.
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