El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, demandó este lunes a los líderes aliados que presenten planes «concretos» y «creíbles» en la cumbre que se llevará a cabo en Ankara para alcanzar el objetivo de invertir el 5 % del PIB para 2035 y equilibrar las cargas dentro de la Alianza con Estados Unidos. Rutte hizo estas declaraciones en una rueda de prensa previa a la cumbre, que se celebrará mañana y el miércoles.
El gasto en defensa, el impulso a la industria militar y el apoyo a Ucrania serán los ejes centrales de la agenda de los jefes de Estado y de Gobierno aliados, quienes se reúnen un año después de haber sellado su compromiso con el 5 % en La Haya. Los líderes europeos y de Canadá enfrentarán el escrutinio del presidente estadounidense, Donald Trump, quien considera insuficiente el progreso de algunos aliados hacia esa meta.
Rutte, quien la semana pasada explicó a Trump el aumento de inversión de los aliados, destacó que, «apenas un año después del inicio de un proyecto de diez años, los aliados europeos y Canadá ya están invirtiendo alrededor del 4 % de su PIB en defensa y seguridad». Además, mencionó que el año pasado, estos países gastaron casi un 20 % más en defensa básica que el año anterior.
El secretario general subrayó que la OTAN, tal como era hace tres o cinco años, no era sostenible. «No es sostenible que pidamos a un país con 350 millones de habitantes, situado a ocho horas de vuelo, que defienda frente a los rusos, mientras que 600 millones de personas en esta parte del territorio de la OTAN dependen en exceso de Estados Unidos», explicó.
Rutte enfatizó que se está produciendo un «cambio de mentalidad» en Europa, que asume más responsabilidades en su defensa convencional dentro de una OTAN «más fuerte». La primera jornada de la cumbre estará dedicada al Foro Industrial de Defensa de la OTAN, donde se anticipan acuerdos por valor de «decenas de miles de millones de euros».
El foro servirá como plataforma para mostrar cómo las industrias están colaborando para proporcionar las capacidades necesarias para una defensa creíble. Rutte afirmó que la inversión está presente y que es crucial traducir el poderío económico en capacidades militares, superando la fragmentación de los mercados y reduciendo la burocracia.
Los aliados también esperan respaldar un compromiso militar para la defensa de Ucrania por un total de 140.000 millones de euros en dos años, la mayor parte de fondos ya asignados. Rutte destacó que los recientes ataques rusos contra objetivos civiles en Ucrania evidencian la desesperación del presidente ruso, Vladimir Putin, y que Ucrania está cambiando la dinámica en el campo de batalla.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, asistirá a la cumbre para reunirse con varios líderes de la OTAN, incluido Trump, con el fin de solicitar más armamento, especialmente baterías antiaéreas. Rutte también advirtió que la OTAN «no puede ser ingenua respecto a China» y mencionó la importancia de la cooperación con países como Australia, Nueva Zelanda, Corea del Sur y Japón.

