El presidente de Francia, Emmanuel Macron, inició este lunes una visita oficial a Damasco para reafirmar el respaldo de su país al proceso de transición política en Siria y promover una nueva etapa de estabilidad y cooperación regional. A su llegada, Macron destacó el compromiso de Francia con el pueblo sirio y abogó por una transición basada en la soberanía y la unidad nacional.
Macron expresó en sus redes sociales: “Vengo a expresar el compromiso de Francia con el pueblo sirio. Por una Siria soberana, unida en su pluralidad y en paz con sus vecinos. Juntos, abramos una nueva página de estabilidad y de paz”. Fue recibido en el aeropuerto internacional de Damasco por el ministro de Asuntos Exteriores sirio, Asaad al Shibani, según la agencia oficial SANA.
Con esta visita, Macron se convierte en el primer jefe de Estado europeo en reunirse con el mandatario Ahmed al Sharaa desde el derrocamiento de Bachar al Asad en diciembre de 2024. La visita, que se llevará a cabo durante dos días, busca consolidar el apoyo francés al proceso de reconstrucción política e institucional de Siria.
Fuentes de la Presidencia francesa indicaron que Macron enfatizará la necesidad de una transición política inclusiva y representativa, que garantice los derechos y la participación de todos los sectores de la sociedad siria. Además, París pretende fortalecer la cooperación con Damasco en áreas estratégicas como la economía y la seguridad.
El Gobierno francés considera que esta nueva etapa permitirá ampliar la colaboración bilateral y contribuir a la reconstrucción de Siria, así como favorecer la diversificación de las rutas de abastecimiento entre Europa y Oriente Medio. Esta visita también sigue el acercamiento diplomático iniciado con el viaje de Ahmed al Sharaa a Francia hace un año.
El desplazamiento de Macron se produce cuatro días después de un atentado en Damasco que dejó diez muertos y 21 heridos en un café cercano al Palacio de Justicia. Este ataque se produce en un contexto de procesos judiciales contra exfuncionarios del régimen de al Asad, acusados de crímenes durante el conflicto sirio que comenzó en 2011.
Tras el atentado, organismos internacionales y varios países árabes han expresado su solidaridad con las autoridades sirias y han condenado cualquier forma de terrorismo.

