En los últimos cinco años, la administración tributaria de la República Dominicana ha implementado tres leyes de amnistía fiscal, con el objetivo de facilitar el pago de deudas a contribuyentes morosos. La más reciente, incluida en el artículo 8 de la legislación del plan anticrisis, se promulga casi tres años después de la anterior. Sin embargo, el impacto recaudatorio de estas iniciativas ha ido disminuyendo.
De acuerdo con la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), las leyes de amnistía han permitido al Gobierno recaudar un total de 37,755.8 millones de pesos entre 2020 y 2024. La Ley 46-20 sobre Transparencia y Revalorización Patrimonial y la Ley 51-23, que establece un tratamiento especial para la recuperación de deuda tributaria, beneficiaron a 59,479 contribuyentes, aunque la mayoría optó por la primera.
La Ley 30-26, promulgada en agosto de 2023, vuelve a ofrecer facilidades para el pago de deudas tributarias, casi tres años después de la última amnistía. Esta ley ha recaudado 8,164.3 millones de pesos entre agosto de 2023 y septiembre de 2024, gracias a que 15,524 contribuyentes se acogieron a sus beneficios, según datos de la DGII.
En contraste, la Ley 46-20, que también ofrecía facilidades de pago y un régimen tributario especial, tuvo un impacto más significativo. Entre el 5 de marzo de 2020 y el 30 de noviembre de 2021, 43,955 contribuyentes aprovecharon esta legislación, aportando 29,591.5 millones de pesos al fisco.
Las cifras oficiales indican que la recaudación proveniente de las leyes de amnistía ha mostrado una tendencia a la baja. La nueva Ley 30-26 forma parte de un conjunto de medidas que el Gobierno ha propuesto con el fin de recaudar entre 40,000 y 50,000 millones de pesos, principalmente a través del aumento de tasas impositivas.

