Venezuela sigue evaluando los daños causados por los terremotos de hace diez días, mientras avanza en la reconstrucción de infraestructuras y disminuyen las posibilidades de hallar sobrevivientes entre los escombros. El balance oficial reporta al menos 2,645 fallecidos y miles de familias desplazadas.
En La Guaira, la zona más afectada por los sismos de magnitud 7.2 y 7.5 del pasado 24 de junio, las autoridades intensifican los trabajos para restablecer la conectividad vial, reparar puentes y retirar escombros. También continúan las inspecciones de edificaciones con daños estructurales.
La ministra de Transporte, Jacqueline Faría, informó que las brigadas de la institución están desplegadas realizando labores de asfaltado y rehabilitación de puentes, especialmente en el sector Caraballeda, uno de los más devastados.
Faría explicó que los equipos técnicos trabajan en la restitución de la seguridad vial mediante la instalación de barandas de protección y el mantenimiento de las juntas de dilatación en diversas estructuras afectadas por los movimientos telúricos.
Estas labores forman parte del plan de emergencia del Gobierno para restablecer la movilidad y facilitar el acceso de la ayuda humanitaria a las comunidades más golpeadas. Sin embargo, las operaciones de búsqueda y rescate están disminuyendo debido a las escasas probabilidades de encontrar personas con vida.
Familiares de desaparecidos continúan solicitando el reforzamiento de los operativos en edificios colapsados, especialmente en La Guaira, donde se registró el mayor impacto de los terremotos. Las autoridades informaron que alrededor de 15,050 personas permanecen sin vivienda a causa del desastre natural.
El último balance oficial indica que 885 edificios sufrieron daños, de los cuales 189 colapsaron completamente. Miles de ciudadanos permanecen en refugios temporales o acampan en espacios públicos a la espera de la evaluación técnica de sus residencias.
Representantes del Gobierno sostuvieron reuniones con el coordinador residente de las Naciones Unidas en el país, Gianluca Rampolla, para fortalecer los planes de atención integral y coordinar la instalación de campamentos temporales para las familias afectadas. Se espera que las autoridades actualicen las cifras oficiales de heridos, que en el último reporte ascendían a 12,666 personas.
El Ministerio de Educación anunció que las clases se reanudarán el próximo 6 de julio en las zonas no afectadas, mientras que en las regiones devastadas continuarán suspendidas. Además, se incorporará la gestión de riesgos y la prevención de desastres en los contenidos educativos.
En el ámbito internacional, Uruguay envió el primer vuelo humanitario con más de 60 toneladas de ayuda, que incluye medicamentos, productos de higiene, leche en polvo, carpas, colchonetas y equipos de rescate para apoyar a las comunidades afectadas.
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