El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el viernes que su país es «la nación más libre, fuerte y excepcional de la historia» durante un discurso en el Monumento Nacional del Monte Rushmore, en Dakota del Sur, como parte de las celebraciones por el 250 aniversario de la independencia estadounidense.
Ante cientos de asistentes, Trump destacó que Estados Unidos posee «la Constitución más justa y duradera del mundo» y reafirmó que sigue siendo la nación más poderosa del planeta. El evento incluyó homenajes a las Fuerzas Armadas, sobrevuelos militares y diversas actividades conmemorativas.
El mandatario describió la fundación de Estados Unidos en 1776 como «un acontecimiento único en la historia de la humanidad» y subrayó el legado de los Padres Fundadores, así como la importancia de la Declaración de Independencia en el desarrollo del país.
Durante su intervención, Trump utilizó el simbolismo del Monte Rushmore, donde están esculpidos los rostros de los expresidentes George Washington, Thomas Jefferson, Theodore Roosevelt y Abraham Lincoln, para repasar los principales acontecimientos históricos de la nación.
El presidente vinculó su gestión con el legado de estos líderes y afirmó que la historia estadounidense debe ser preservada frente a los intentos de modificar el carácter excepcional del país. Advirtió sobre lo que describió como esfuerzos para cambiar la identidad histórica de Estados Unidos y alejar a los ciudadanos de sus raíces.
«Este país no es la norma, es la excepción. Es raro, es precioso y es milagroso», expresó, enfatizando que el orgullo nacional ha sido fundamental para preservar la libertad durante dos siglos y medio.
En la parte política de su discurso, Trump reiteró su apoyo a la Segunda Enmienda de la Constitución, que protege el derecho de los ciudadanos a portar armas, asegurando que continuará defendiendo ese principio. También lanzó críticas al comunismo, al que calificó como un enemigo de la libertad y los valores que dieron origen a la independencia estadounidense.
El mandatario hizo referencia a la política exterior de su administración, destacando la fortaleza militar de Estados Unidos y su capacidad de disuasión frente a otros países, mencionando a Venezuela e Irán para defender la postura de su gobierno en materia de seguridad internacional.
Al concluir su intervención, Trump proyectó un futuro de crecimiento para el país basado en el desarrollo tecnológico, la independencia energética y la exploración espacial, afirmando: «Esto no es un final, es el comienzo de la edad dorada de América».

