El Tour de Francia 2026 comenzará este sábado en Barcelona con una contrarreloj a las once de la mañana, donde los ciclistas se enfrentarán a un recorrido lleno de desafíos que podrían ser decisivos para el podio final. La competencia incluye una serie de etapas que aumentan en dificultad, destacando la primera gran cita en montaña en la sexta etapa, entre Pau y Gavarnie-Gèdre.
Los organizadores han diseñado un recorrido que busca mantener la emoción, con Pirineos más suaves este año. La subida final al circo de Gavarnie, de 18,7 kilómetros al 3,7%, se complementa con escaladas a mitos como el Aspin y el col du Tourmalet, donde se espera que los ciclistas realicen ataques fuertes a pesar de la distancia a la meta.
El 14 de julio, tras un día de descanso, se llevará a cabo una etapa en los montes del Cantal entre Aurillac y Le Lioran, que promete ser espectacular. La llegada anterior a esta estación de esquí fue decidida en un «photo finish», con Jonas Vingegaard superando a Tadej Pogacar, quien había atacado en la subida al Puy Mary.
La etapa incluirá la ascensión al Pas de Peyrol desde una vertiente diferente, seguida de un puerto corto pero empinado, el Pertus, antes de la llegada a Le Lioran. Este día será significativo para los aficionados al deporte, ya que coincide con la final del Mundial y una de las etapas más duras del Tour.
En la 15ª etapa, los ciclistas enfrentarán el inédito col du Haag en los Vosgos, mientras que la meseta de Solaison, con un promedio del 9% en 11,3 km, se presenta como un gran reto. Este ascenso, que escupe a los corredores uno a uno, es conocido por su dureza.
A pesar de la jornada de descanso previa, la única contrarreloj individual de 26,1 km entre Evian-les-Bains y Thonon-les-Bains será exigente, con un recorrido que incluye una subida de nueve kilómetros, un descenso técnico y diez kilómetros finales llanos, lo que podría marcar diferencias importantes entre los competidores.
Finalmente, la etapa entre Bourg d´Oisans y el Alpe d’Huez, con 170 km de recorrido, incluirá puertos de primera categoría y tres fuera de categoría, sumando un desnivel total de 5.450 metros. El director del Tour, Prudhomme, enfatiza que cualquier diferencia entre el maillot amarillo y sus rivales puede cambiar drásticamente en este tipo de etapas.

