El Gobierno de la República Democrática del Congo (RDC) reportó un total de 399 muertos y 1,333 casos confirmados por el brote de ébola que se declaró el 15 de mayo en el este del país. La tasa de letalidad se sitúa actualmente en 29.7% y hay 609 pacientes en aislamiento o hospitalizados, según el último boletín del Ministerio de Comunicación y Medios de la RDC.
El informe, que incluye datos hasta el 29 de junio, también indica que la tasa de rastreo de contactos es del 82.7% y que 189 personas han logrado recuperarse de la enfermedad. El Gobierno ha destacado que continúan las operaciones de respuesta, incluyendo el refuerzo de la atención sanitaria, la vigilancia y la movilización comunitaria.
Expansión del brote
El brote se originó en Ituri, una provincia fronteriza con Uganda y Sudán del Sur, y se ha expandido a las provincias de Kivu del Norte y Kivu del Sur. En Uganda, se han detectado 20 contagios confirmados, de los cuales 15 son considerados importados de la RDC, incluyendo dos fallecimientos.
Además, el Gobierno de Francia confirmó el primer caso positivo de ébola en un médico que regresó de una misión en la RDC. Este brote corresponde a la cepa de Bundibugyo, que tiene una tasa de letalidad entre el 30% y el 50% y no cuenta con vacuna autorizada ni tratamiento específico, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Riesgo y antecedentes
La OMS considera que el riesgo de expansión del brote en África subsahariana es «alto» y «bajo» a nivel global. Se estima que el virus comenzó a circular en Ituri aproximadamente dos meses antes de la declaración oficial del brote, que fue calificado el 17 de mayo como «emergencia de salud pública de importancia internacional».
Este brote se convierte en la tercera epidemia de ébola más grave de la historia, solo superada por la que afectó a África Occidental entre 2014 y 2016, que dejó alrededor de 11,000 muertos, y otra que impactó al este del Congo entre 2018 y 2020, con 2,299 muertes.
El virus del ébola se transmite a través del contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados, causando fiebre hemorrágica grave, vómitos, diarrea y hemorragias internas.

