ONG y familiares de presos políticos en Venezuela expresaron este miércoles su preocupación por el estado de las cárceles tras el doble terremoto de magnitud 7,2 y 7,5 ocurrido hace una semana, que dejó 2,295 fallecidos. Según Gonzalo Himiob, vicepresidente de la ONG Foro Penal, los detenidos se encuentran asustados y sin información sobre las condiciones de las estructuras.
En la cárcel de Ramo Verde, ubicada en el estado Miranda, los presos políticos han optado por dormir en el patio en carpas y refugios que ellos mismos construyeron, ya que temen regresar a las torres. Himiob indicó que hasta el momento no se han reportado heridos entre los reclusos tras los sismos.
Condiciones en El Rodeo
Una familiar de un preso político en la cárcel de El Rodeo, también en Miranda, denunció que hay grietas en las paredes de la prisión, las cuales fueron pintadas de negro por las autoridades para ocultarlas. Además, criticó que los custodios no cuentan con un plan de evacuación en caso de un nuevo sismo y que, aunque prometieron aumentar la frecuencia de las llamadas telefónicas, no han cumplido.
La familiar también mencionó que no tienen información sobre si se ha realizado una evaluación estructural para determinar la gravedad de los daños. A pesar de haber preguntado sobre la necesidad de llevar insumos para los presos, no han recibido respuestas.
El terremoto afectó seis estados y Caracas, dejando un saldo de 11,267 heridos. La ONG Comité por la Libertad de los Presos Políticos alertó sobre «afectaciones severas» en Ramo Verde, lo que agrava la situación de los detenidos, quienes han manifestado la urgente necesidad de insumos básicos como colchonetas, carpas y alimentos.
La situación en El Rodeo es similar, con vulnerabilidades que se ven agravadas por fallas logísticas y de seguridad que existían antes del sismo. Hasta el momento, el Gobierno venezolano no ha ofrecido un balance sobre la situación de los centros penitenciarios en el país.

