Los peloteros dominicanos Raffy Vizcaíno y Yoelvin Silven compartieron su experiencia aterradora durante la serie de terremotos que azotó a Venezuela mientras jugaban en la Liga Profesional de Béisbol de Verano. Ambos relataron momentos de miedo y desesperación, destacando la incertidumbre que vivieron en esos días críticos.
Vizcaíno, quien jugaba para los Centauros de La Guaira, describió las horas posteriores al terremoto como una pesadilla. “Lo que pasamos por ahí fue una película de terror. El que no lo vivió no va a saber lo que fue eso”, comentó, añadiendo que un compañero, Jenrry Mejía, estuvo a segundos de quedar atrapado cuando el hotel donde se hospedaban colapsó.
El jugador narró que Mejía, que había decidido quedarse en el hotel debido a síntomas de malestar, logró salir justo a tiempo. “Iba subiendo al sexto piso cuando el ascensor, como por un milagro, bajó al sótano, luego subió al lobby y se abrió. Cuando salió, una piedra le cayó en el brazo y comenzó a correr. Eso fue un milagro de Dios”, relató.
Mientras se encontraban en el estadio, los peloteros observaron cómo el edificio donde se alojaban se derrumbaba. “Nosotros vimos cuando se derrumbó el hotel. Uno veía cómo sacaban personas con vida y también personas fallecidas. Eso fue algo muy fuerte”, dijo Vizcaíno.
Por su parte, Silven confesó que durante varios días apenas podía dormir por el miedo a nuevas réplicas. “Dormía dos o tres horas. Uno cerraba los ojos y sentía que la tierra volvía a moverse. Había réplicas cada poco tiempo y uno vivía con esa incertidumbre”, explicó.
El pelotero también expresó su angustia por no saber si volvería a ver a su familia. “Yo tengo esposa, tengo hijos, y lo único que pensaba era: no sé si volveré a ver a mi familia. También me dolía ver a tantas personas que perdieron a sus familiares y sus casas. Fue muy difícil”, manifestó.
Los hoteles donde se alojaron sufrieron daños estructurales, lo que obligó a los peloteros a cambiar de alojamiento constantemente mientras intentaban mantenerse a salvo. Tras varios días de incertidumbre, el Gobierno dominicano organizó un operativo para repatriar a los jugadores varados en Venezuela.
Entre el viernes y el domingo, fueron repatriados 34 peloteros dominicanos, incluidos Jenrry Mejía, Carlos Franco y Raffy Vizcaíno. El grupo fue recibido en la Base Aérea de San Isidro por el ministro de Defensa y el Comisionado Nacional de Béisbol, poniendo fin a días marcados por el miedo.
Para Vizcaíno y Silven, regresar a la República Dominicana significó más que terminar una temporada; fue la oportunidad de reencontrarse con sus familias tras una experiencia que, aseguran, los acompañará por el resto de sus vidas.
Te puede interesar...
