Este viernes al mediodía, un movimiento sísmico de magnitud 5.0 se registró a 73 kilómetros de Punta Cana, generando preocupación entre los residentes y visitantes de la zona. Entre el 20 y el 23 de este mes, se habían sentido temblores en la región con magnitudes que oscilaron entre 2.9 y 3.4.
La República Dominicana cuenta con catorce fallas tectónicas activas, muchas de las cuales afectan la parte de la isla que ocupa Haití. Un ejemplo de la devastación que pueden causar estos fenómenos es el terremoto que destruyó gran parte de Haití en 2010.
La historia reciente del país también recuerda tragedias como el colapso del techo del Jet Set, lo que ha llevado a cuestionar la responsabilidad en la construcción y mantenimiento de edificaciones. La falta de previsión y la informalidad en la construcción son factores que agravan la situación.
La ausencia de reglamentación y supervisión en el sector de la construcción ha sido señalada como una de las principales causas de vulnerabilidad ante sismos. Además, los descuidos en la política de mantenimiento de infraestructuras contribuyen a aumentar el riesgo de desastres.
La comunidad se mantiene alerta ante la posibilidad de nuevos movimientos sísmicos, recordando la importancia de estar preparados ante estos eventos naturales. La educación sobre la gestión de riesgos es fundamental para mitigar el impacto de futuros sismos.

