El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, solicitó este miércoles a la justicia que actúe «limpio» tras conocerse las medidas cautelares impuestas a su esposa, Begoña Gómez, que incluyen la retirada del pasaporte. Sánchez considera que estas medidas «sobrepasan todos los límites de lo razonable» y defiende que hay acusaciones infundadas contra su esposa y su hermano, David Sánchez.
Durante una sesión del Congreso, el jefe del Ejecutivo afirmó que tanto su esposa como su hermano sufren un patrón de acoso similar al que se ha observado en otros países. Según él, este patrón implica la difusión de noticias falsas, denuncias por organizaciones vinculadas a la ultraderecha y la apertura de procedimientos judiciales basados en esas informaciones.
Sánchez explicó que el proceso se desarrolla en tres etapas: primero, la difusión de un bulo en forma de titular; luego, la denuncia; y finalmente, el daño reputacional que se produce debido a los tiempos lentos de la justicia.
Recientemente, el juez Juan Carlos Peinado envió a juicio a Begoña Gómez por cuatro delitos, incluyendo tráfico de influencias y malversación de caudales públicos, y le impuso medidas preventivas como la entrega de su pasaporte y la prohibición de salir del país.
El presidente también destacó que la Fiscalía se opone al procesamiento de su esposa y que la instrucción del sumario ha sido revocada en quince ocasiones por la Audiencia Provincial de Madrid. Además, cuestionó la afirmación del juez Peinado sobre la posibilidad de que miembros de la escolta de su esposa pudieran facilitar su fuga.
Por otro lado, David Sánchez está a la espera de la sentencia de un juicio por supuestas irregularidades en la adjudicación de un puesto de trabajo en la Diputación de Badajoz. Sánchez aclaró que la convocatoria para ese puesto se realizó en octubre de 2017, antes de que él asumiera el poder.
A pesar de las circunstancias, el presidente confía en la justicia, aunque reconoce que hay actuaciones que son difíciles de entender. Reiteró su fe en la labor de la mayoría de los jueces, a quienes considera esenciales y objetivos en su trabajo.

