Al menos 215 prisioneros han muerto en la prisión de Daqris, en el estado de Nyala, en Darfur del Sur, Sudán, en los últimos dos meses debido a torturas y enfermedades, según informó este miércoles la Red de Médicos de Sudán. Esta situación se enmarca en el deterioro de las condiciones humanitarias en el país, que continúa en guerra.
La Red de Médicos de Sudán indicó que la cifra de fallecidos entre civiles detenidos arbitrariamente ha aumentado a más de 215 personas entre mayo y junio. Las muertes son atribuidas a la propagación de enfermedades y epidemias, así como a la tortura y los malos tratos, en condiciones de detención que no cumplen con los estándares básicos de atención médica y dignidad humana.
Además, 31 detenidos fueron trasladados al Hospital de Nyala hace más de dos semanas, aunque no presentaban enfermedades graves, según la red. Entre ellos se encontraban menores de edad, y su paradero sigue siendo desconocido.
Hasta el momento, las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) no han hecho comentarios sobre esta situación. La Red de Médicos de Sudán condenó cualquier violación contra la población civil y exigió el cese inmediato de las detenciones arbitrarias.
Asimismo, el grupo demandó que se permita el acceso de organizaciones humanitarias y médicas a los centros de detención y que se aclare el destino de todos los detenidos, especialmente aquellos trasladados de manera misteriosa al hospital de Nyala.
La guerra en Sudán, que ha durado tres años entre el Ejército y los paramilitares, ha resultado en la muerte de aproximadamente 400,000 personas, según estimaciones de EE.UU. Además, más de 21.2 millones de personas enfrentan una situación de hambruna aguda, y alrededor de 14 millones han sido forzadas a abandonar sus hogares, convirtiendo al país en el escenario de una de las peores crisis de desplazamiento y hambre del mundo, según la ONU.

