El candidato izquierdista Roberto Sánchez denunció este martes un supuesto fraude electoral en Perú y anunció que no reconocerá a Keiko Fujimori como presidenta, quien lo supera en el conteo de votos de la segunda vuelta presidencial. Sánchez hizo estas afirmaciones durante una rueda de prensa, aunque no presentó pruebas concretas que respalden su denuncia.
El candidato solicitó la anulación de la votación en el exterior, argumentando que se vulneraron las normas electorales al cambiarse los procedimientos para esta segunda vuelta. Según él, esto podría revertir los resultados y hacerlo ganador, ya que ha sido el más votado en el territorio nacional.
Con el escrutinio al 99.71%, Fujimori tiene el 50.11% de los votos válidos frente al 49.88% de Sánchez, con una diferencia de 40,468 votos. Sin embargo, si se excluyen los votos del exterior, Sánchez obtiene el 50.11% de los votos válidos, superando a Fujimori por 40,925 sufragios.
Sánchez afirmó que la votación en el exterior se vio «gravemente» afectada al exonerar a los consulados de remitir digitalmente los resultados y enviar físicamente las actas a Lima. Esta decisión fue solicitada por el Ministerio de Relaciones Exteriores, dirigido por el canciller Carlos Pareja, a quien la izquierda considera cercano al fujimorismo.
El líder del partido Juntos por el Perú, que se presentó a las elecciones en nombre del encarcelado expresidente Pedro Castillo, denunció que el traslado de las actas a Lima se realizó sin las garantías necesarias para evitar manipulaciones. Sin embargo, ni él ni su partido se opusieron a esta disposición antes de la elección, y las misiones de observación electoral internacional no han señalado irregularidades en este cambio.
A pesar de esto, Sánchez insistió en que ha habido manipulación en beneficio del partido Fuerza Popular y que esta irregularidad constituye un «fraude en desarrollo». Afirmó que el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) debe detener esta situación, ya que se ha transgredido la normativa electoral.
El candidato advirtió que si el JNE no actúa, el fraude se consumará, y reiteró que no reconocerán el gobierno de Fujimori. Hizo un llamado a movilizarse en las calles para recuperar la democracia en Perú.
Consultado sobre las pruebas de su denuncia, Sánchez mencionó que la disposición que impidió la transmisión de resultados del exterior es evidencia suficiente de la manipulación electoral. Además, su partido ha presentado una denuncia constitucional contra el canciller Pareja, buscando su inhabilitación por diez años.
Desde el fujimorismo, Luis Galarreta, candidato a primer vicepresidente por Fuerza Popular, calificó a Sánchez de «antidemocrático» por desconocer los resultados. Galarreta pidió a las autoridades electorales que aceleren el conteo definitivo, advirtiendo que la demora alimenta las posiciones de Sánchez, a quien acusó de cambiar de opinión y mentir en campaña.

