El Síndrome Alcohólico Fetal (SAF) representa un grave problema de salud en República Dominicana, afectando a bebés expuestos al alcohol durante el embarazo. Este trastorno del espectro alcohólico fetal se traduce en malformaciones congénitas, alteraciones en el crecimiento y daños neurológicos permanentes en los recién nacidos.
Investigaciones recientes indican que la incidencia del SAF en el país es alarmante, con una estimación de 14.6 casos por cada 10,000 nacimientos. Además, el 52% de las mujeres dominicanas consume alcohol durante el embarazo, lo que coloca a la nación en el 3er lugar en la Región de las Américas en cuanto al consumo de esta sustancia durante la gestación, según datos de la OMS/OPS.
Contexto social y cultural
La situación se complica por las presiones económicas que enfrenta la juventud dominicana, como el empleo informal y el alto costo de vida. En este contexto, el consumo de alcohol se normaliza como una forma de integración social o escape emocional, lo que incrementa el riesgo de embarazos no planificados.
La salud materna moderna debe ir más allá del control prenatal, comenzando antes de la concepción. Se recomienda evitar el consumo de alcohol si existe la posibilidad de un embarazo, pero muchas adolescentes y mujeres jóvenes carecen de la educación y el apoyo necesarios para tomar decisiones informadas.
Las consecuencias del SAF no solo afectan a la madre, sino también al niño, la familia y el sistema de salud, que debe afrontar mayores necesidades educativas y terapéuticas. Cada caso de SAF implica un costo social significativo que se extiende más allá de la salud individual.
Necesidad de una estrategia nacional
Es fundamental que República Dominicana implemente una estrategia nacional sostenida que incluya educación desde la adolescencia, detección temprana y apoyo psicosocial. Un mensaje claro basado en evidencia es crucial: no existe una cantidad segura de alcohol durante el embarazo.
Prevenir el Síndrome Alcohólico Fetal no es una cuestión de limitar libertades, sino de proteger el futuro del país desde antes del nacimiento. Esta es una deuda que la sociedad debe saldar para garantizar un mejor desarrollo humano.

