La producción de azúcar en la República Dominicana ha mostrado un aumento, alcanzando un total de 520,831 toneladas métricas en la temporada 2024-2025, lo que representa un incremento del 5% en comparación con la cosecha anterior. Este repunte se produce tras una caída del 22% en la zafra de 2022-2023, donde se produjeron 487,332 toneladas. Sin embargo, a pesar de la recuperación de la industria, las condiciones laborales de los trabajadores cañeros, en su mayoría haitianos, continúan siendo precarias.
En la provincia El Seibo, Jean Ruben, un jornalero haitiano de 45 años, trabaja arduamente bajo el sol, cortando caña de azúcar y cargándola en un carretón. Según él, su salario es de 1,000 pesos (aproximadamente 17 dólares) por cuatro toneladas cortadas y transportadas, lo que refleja la dura realidad de su labor diaria. La rutina laboral se extiende por doce horas cada día, con el objetivo de cumplir con las exigencias de la industria.
A pesar de la producción de 582,563 toneladas métricas proyectadas para la actual zafra 2025-2026, los trabajadores siguen enfrentando condiciones de trabajo que muchos califican de «esclavitud». Miguel Ángel Gullón Pérez, un sacerdote español que ha vivido más de dos décadas en la comunidad cañera, denuncia la falta de derechos laborales básicos, como seguro médico y vacaciones.
La jornada laboral de los cañeros comienza a las seis de la mañana y termina a las seis de la tarde, y las condiciones en el campo son duras, como lo describe Michel, un joven haitiano de 20 años, quien menciona el desgaste físico que provoca el calor y el trabajo arduo. La incertidumbre migratoria también afecta a estos trabajadores, quienes viven con el temor de ser detenidos en operativos de control migratorio.
Gullón Pérez señala que muchos de estos trabajadores se sienten más seguros en las comunidades de los ingenios, donde las redadas migratorias son menos frecuentes. Jean Ruben comparte esta inquietud, afirmando que se ven obligados a esconderse por el constante patrullaje de las autoridades migratorias en la zona.
El año pasado, la República Dominicana deportó a 379,553 ciudadanos haitianos, lo que representó un aumento del 37.4% en comparación con años anteriores, en medio de denuncias de violaciones a los derechos humanos. Esta situación se agrava tras el anuncio del Gobierno en octubre de 2024, que busca repatriar hasta 10,000 indocumentados por semana, afectando principalmente a la población haitiana.
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