El Servicio Federal de Seguridad (FSB) de Rusia detuvo este miércoles en San Petersburgo a Iliá Traber, un destacado jefe del crimen organizado ruso desde la década de 1990, quien es reclamado por la Justicia española.
Según el portal ruso Fontanka, las autoridades realizaron registros en la residencia de campo de Traber, situada en la región de Leningrado, y en su oficina en el centro de San Petersburgo.
Traber ha sido vinculado con el presidente ruso, Vladímir Putin, debido a supuestos contactos durante el tiempo en que Putin trabajaba en la administración municipal de la ciudad.
La Fiscalía Anticorrupción de España acusó el año pasado a Traber de liderar una organización mafiosa asociada al grupo criminal de Tambov, que habría operado en territorio español desde 1996.
El Ministerio Público español solicitó una condena de cinco años de prisión por pertenencia a organización criminal, así como una multa de 4,69 millones de euros y el decomiso de bienes valorados en más de 2,34 millones de euros.
Las investigaciones en España han vinculado a la organización de Traber con delitos como asesinato, tráfico de armas, extorsión, estafa, falsificación documental, contrabando, narcotráfico y fraude fiscal.
Investigaciones periodísticas indican que Putin y Traber coincidieron en San Petersburgo durante los años noventa, cuando Traber tenía una fuerte influencia sobre las actividades portuarias y empresariales de la ciudad.
En 2015, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, confirmó que Putin conocía a Traber, aunque no especificó la naturaleza de su relación.
La detención de Traber reaviva el interés sobre las conexiones entre el crimen organizado ruso, los negocios portuarios y figuras influyentes de la política y la economía del país.
Te puede interesar...
