El candidato presidencial colombiano Abelardo de la Espriella, del movimiento de ultraderecha Defensores de la Patria, denunció este domingo que grupos armados ilegales están amenazando a sus votantes en los departamentos de Cauca y Nariño, en la región del Pacífico. Esta declaración se realizó durante el cierre de su campaña para la segunda vuelta de las elecciones, programadas para el 21 de junio.
De la Espriella afirmó que la situación en Nariño y Cauca representa una grave amenaza a la democracia y la libertad electoral. Según sus declaraciones, en más de 46 de los 64 municipios de Nariño y en más de 36 de los 42 municipios del Cauca, existe una fuerte presión armada de grupos ilegales sobre la población.
El candidato destacó que las amenazas se concentran en áreas donde se registraron «resultados electorales atípicos», en las que su oponente, el candidato izquierdista Iván Cepeda, ha obtenido cerca del 70 % de la población, llegando incluso a cifras cercanas al 95 % en la primera vuelta, celebrada el 31 de mayo.
De la Espriella también mencionó que en estos departamentos, los grupos armados están exigiendo a los ciudadanos que fotografíen su tarjetón de votación tachado a favor de Cepeda, para usar esa imagen como salvoconducto en retenes ilegales.
En cuanto a la intención de voto para la segunda vuelta, el candidato de ultraderecha supera a Cepeda por casi cuatro puntos porcentuales, según la última encuesta del Centro Nacional de Consultoría, que muestra a De la Espriella con un 48,6 % frente al 44,7 % de Cepeda, mientras que el voto en blanco representa el 6,7 %.
Otras encuestas, como las de Guarumo y Ecoanalítica, así como AtlasIntel, también han otorgado a De la Espriella ventajas que oscilan entre 7,6 y 7,8 puntos porcentuales sobre Cepeda.
Durante el cierre de su campaña, miles de seguidores acompañaron a De la Espriella, ondeando camisetas y banderas de Colombia, así como carteles con su apodo, ‘El Tigre’. El candidato eligió Buga para finalizar su campaña debido a la cercanía de la Basílica Menor del Señor de los Milagros, a la que se encomendó para obtener apoyo en las elecciones.
De la Espriella se presentó como un líder en una «lucha» que va más allá de una simple campaña política, describiéndola como una batalla moral y espiritual por el futuro de la patria. Se mostró convencido de ser «el hombre correcto» para liderar en este momento histórico.
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