Más de 200,000 personas han muerto en Europa a causa de olas de calor extremas en los últimos cuatro años, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), que advierte sobre este fenómeno recurrente vinculado al cambio climático. Las muertes prematuras se han destacado especialmente en Italia, España y Grecia.
La OMS presentó el jueves en Berlín nuevas directrices para proteger vidas frente a las olas de calor, indicando que estos eventos climáticos ya no son excepcionales. «El calor es un asesino silencioso, pero no es una fatalidad», señaló la organización, instando a las autoridades europeas a seguir sus recomendaciones para enfrentar el cambio climático.
El informe también menciona que «millones de personas más» se ven afectadas física y mentalmente por las altas temperaturas. La OMS destaca que el continente europeo se está calentando a un ritmo más acelerado que cualquier otra región del mundo.
En otro contexto, científicos de la NOAA informaron que en el último mes se han desarrollado condiciones propias de El Niño, evidenciadas por las temperaturas de la superficie del mar por encima del promedio en el Pacífico. Existe un 63% de probabilidad de que se produzca un fenómeno de El Niño muy intenso entre noviembre y enero, que podría situarse entre los episodios más fuertes registrados desde 1950.
Los episodios de El Niño varían, pero aquellos de gran magnitud suelen seguir patrones conocidos, como sequías en partes de la Amazonía, Indonesia y Australia, así como alteraciones en los vientos monzones de India y cambios en los regímenes de precipitaciones en la zona tropical.

