La Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (Onesvie) realizó una evaluación técnica en el Centro Educativo de Nivel Básico Inicial Cristo Rey, en San Juan de la Maguana, tras un incendio que afectó la edificación. El equipo, compuesto por ingenieros y arquitectos de la Delegación Sur, llevó a cabo la inspección para determinar el nivel de daño y las condiciones estructurales de los pabellones del centro educativo.
Durante la evaluación, los especialistas de Onesvie realizaron un levantamiento técnico que incluyó la observación de daños visibles y la identificación de posibles compromisos estructurales. Se recopilaron datos esenciales para elaborar un diagnóstico sobre el impacto del fuego en los elementos constructivos del plantel.
Los técnicos se enfocaron en componentes clave de la infraestructura, como columnas, vigas, techos y muros, para evaluar los efectos de las altas temperaturas generadas por el incendio. Esta revisión es crucial para garantizar la seguridad de los estudiantes y el personal educativo.
Informe técnico y acciones correctivas
Como resultado de la inspección, Onesvie elaborará un informe técnico que incluirá las características de la estructura evaluada, los hallazgos de la inspección y las recomendaciones necesarias. Este documento será fundamental para que el Ministerio de Educación (Minerd) defina y ejecute las acciones correctivas requeridas.
Las acciones correctivas estarán orientadas a la recuperación de las áreas afectadas y al restablecimiento seguro de las actividades académicas en el centro educativo. La evaluación es parte de un esfuerzo más amplio de la Delegación Sur de Onesvie en la prevención y reducción de riesgos en infraestructuras públicas y privadas.
Onesvie reafirmó su compromiso de continuar apoyando la detección y evaluación de vulnerabilidades en edificaciones y líneas vitales en la región Sur del país, contribuyendo al fortalecimiento de la seguridad y la prevención ante posibles amenazas. La labor de la institución es esencial para garantizar un entorno seguro para las comunidades dominicanas.

