El papa León XIV agradeció este miércoles a Cataluña su compromiso con la acogida de inmigrantes y destacó el esfuerzo por integrarlos en una sola comunidad, durante una visita a la emblemática abadía de Monserrat. Ante miles de fieles, el pontífice reconoció la labor de la sociedad catalana en la promoción de la convivencia y fraternidad.
“Gracias a Cataluña por haber recibido a tantas personas de otros países y por la forma de integrarlas a todas en una única familia”, expresó León XIV desde el balcón de la abadía, donde fue recibido con aplausos y cariño. Durante su discurso, enfatizó la necesidad de fortalecer los lazos entre las comunidades y valoró la capacidad de la región para crear espacios de integración social.
Visita cargada de simbolismo
El líder de la Iglesia católica también agradeció la “hermosa manifestación de todos unidos en una sola familia” al referirse a la multitud reunida en Montserrat, un lugar de gran importancia espiritual y cultural para Cataluña. Resaltó la “alegría, el entusiasmo y el profundo sentido de fe” que ha encontrado en su visita a España, donde miles de creyentes han participado en diversas actividades religiosas.
La visita de León XIV a Montserrat estuvo llena de simbolismo debido a la relevancia histórica y religiosa del santuario. El papa veneró a la Virgen de Montserrat, conocida como “La Moreneta”, patrona de la región. En una intervención previa, recordó su vínculo personal con Montserrat, al haber sido rector de la Parroquia Nuestra Señora de Montserrat en Trujillo, Perú, durante la década de 1990.
Las campanas de la abadía repicaron para dar la bienvenida al pontífice en un día soleado, contrastando con la visita de Juan Pablo II en 1982, que estuvo marcada por intensas lluvias. Miles de fieles se congregaron en la montaña de Montserrat para recibir al Santo Padre, quien recorrió la plaza principal en papamóvil antes de ingresar al recinto religioso.
Un grupo de estudiantes de escuelas cristianas catalanas protagonizó uno de los momentos más emotivos al darle la bienvenida. Posteriormente, León XIV presidió el rezo del Santo Rosario y participó en varios actos litúrgicos, acompañado por la Escolanía de Montserrat, que interpretó el tradicional “Virolai”, himno dedicado a la Virgen de Montserrat.
Al concluir las actividades públicas en la abadía, el pontífice compartió un almuerzo privado con la comunidad benedictina antes de trasladarse a Barcelona, donde continuará su agenda pastoral con una visita a la Iglesia de Sant Agustí, un recorrido en papamóvil y una misa solemne en la Basílica de la Sagrada Familia.

